De Montaña de la Mesa a los viñedos

Como ya hemos reflejado en foto anterior, mediante el teleférico mostrado es posible alcanzar  la Montaña de la Mesa, imagen habitual de Ciudad del Cabo, que domina la capital sudafricana, desde sus 1.087 m de altitud y que permiten ver el desarrollo de Ciudad del Cabo, con su modernidad y su tipismo en perfecta conjunción.

En este lugar se encuentra el abrazo de los dos océanos, el Atlántico y el Indico, todo un fenómeno geográfico que atrae a propios y extraños, y así ocurre desde hace cientos de años, con los portugueses como primeros descubridores a finales del siglo XV, a quienes siguieron holandeses, alemanes e ingleses, que amparados en su riqueza natural, pero sobre todo en las minas de oro y diamantes – estas dos localizados más al norte, en las cercanías de Pretoria – han formado un país que puede y debe denominarse como la nación del Arco Iris.

En su entorno se pueden conocer muchos atractivos, pero especialmente debe destacarse su producción de vino, que ya se promocionan en todo el mundo y compiten con éxito con los caldos franceses, españoles y chilenos.

Así lo comprobamos con el dato de que los viñedos ocupan alrededor de 100.000 has. que ofrecen unos 800.000 litros de vino, todos ellos de calidad.

Esta zona geográfica tiene un acento francés, como se puede comprobar en el valle de Franschhooek, visitando la Finca Haute Cabriere, ejemplo de magníficos vinos y gran gastronomía.

Estamos ante una de las 17 rutas del vino que completan esta gigantesca producción vinícola que tiene Sudáfrica y que permite que el vino de este país se esté encontrando en numerosas mesas de todo el mundo.

 

Nuestra estancia en Ciudad del Cabo va terminando y para ello, nada mejor que conocer el ambiente multitudinario de una tarde y noche en el puerto de la ciudad, en Waterfront, donde  se localiza Victoria & Alfred Waterfront, con sus 450 tiendas, 80 restaurantes y hoteles – muchos de ellos de lujo – que suponen lugar de cita de nacionales y extranjeros, que buscan la diversión y el ocio, de la mano de una cuidada gastronomía como la que ofrece el Restaurante Sevruga, de reconocida calidad.

Recordamos muchas imágenes de Ciudad del Cabo y su entorno y nuestras pupilas no pueden olvidar el litoral de esta zona del sur de Sudáfrica con el azul de un mar  donde se abrazan dos océanos que hacen de este país un lugar de encuentro.