Mongena, en la Reserva Natural de Dinokeng

Uno de los alicientes más destacados del  viaje a Sudáfrica es el Safari Fotográfico y así damos información en este apartado de este viaje al país del Arco Iris, con el protagonismo de la Reserva Natural de Dinokeng, en su Lodge Mongena

Con alrededor de 15.800 has, esta Reserva Natural, dispone de unas cuidadas instalaciones, donde 25 cabañas y una suite, junto a numerosas instalaciones que llegan a facilitar en amplios  salones todo tipo de reuniones,  que se complementan con jardines y cómodos espacios para el descanso y la degustación gastronómica, que es otro atractivo más del  espacio natural que ocupa el viajero y que llega a tener animales  domesticados que se localizan jun to a sus instalaciones.

Los participantes en este viaje fueron acomodados en lujosas habitaciones, que están perfectamente acondicionadas para el disfrute de un safari fotográfico.

Incluso se facilita al viajero repelente de insectos y todo lo que haga que el safari resulta de máxima comodidad, teniendo en cuenta que se encuentra en una lugar rodeado de animales salvajes.

Una comida en plena vegetación que supuso  la original visita de una Mantis Religiosa a la mano del autor de esta información, pusieron color a tan original degustación gastronómica con una excelente barbacoa donde no faltó vino, cerveza y refrescos para los viajeros.

La belleza de los animales salvajes

La libertad absoluta de la que gozan los animales en Mongena – un total de 5.000 de las principales especies africanas – permiten admirar la belleza de esta fauna que se ha acostumbrado al hombre a distancia y donde este respeta su vida y su hábitat.

Se recorre la Reserva en vehículos abiertos, con un ojeador de los animales y que conduce un Ranger experimentado que explica a los viajeros las características de los animales, el espacio que se recorren y que conoce perfectamente el espacio natural.

 

Las imágenes son suficientemente expresivas para animar a los amantes de la naturaleza a disfrutar de un safari de estas características, con la seguridad como norma y la belleza animal como protagonista.

Solo falta que los animales se animen a dejar ser vistos. Para ello se realizan dos o más recorridos a diferentes horas del día. Una de ellas a las 6 de la mañana, para encontrar más posibilidades de la admiración de una fauna que procura guardar su intimidad al máximo, pero que los profesionales que acompañan a los viajeros, tratan de encontrar y que consiguen con su gran experiencia. En resumen, un viaje a Sudáfrica debería contener un Safari Fotográfico, que completará los enormes atractivos que tiene este prodigioso país, crisol de culturas, lenguas y  costumbres, y que, tras una historia llena de avatares, cambios y pactos, ha llegado a la modernidad, es ejemplo de convivencia y supone un destino turístico recomendado, con la seguridad de que el viajero jamás olvidará su estancia en la nación del Arco Iris.