Reaparece Casa Gades

Al nuevo  Casa Gades, solo le queda el nombre del gran bailaor que fundó este restaurante, referente de una época de inquietud y cambio y en la que se llegó a elaborar el primer borrador de nuestra Constitución en la primavera de 1977. Hoy es el proyecto personal del cocinero Roberto González junto a Ana Blanco con 18 años de trayectoria en la casa. Estos dos socios han buscado un cambio radical con una perfecta fusión de tradición y vanguardia en todos sus aspectos. Una carta fundamentada en la cocina de siempre, con sugerencias divertidas y cuidadas tanto en la presentación como en el nombre de los platos, y una decoración que mezcla referencias de patio andaluz con calle parisina, lo convierten en uno de los nuevos destinos gourmet en el barrio de Chueca-Las Salesas. Casa Gades propone en su carta platos elaborados y cuidados en todos los detalles, apostando por una cocina con personalidad, donde cada plato expresa origen, raíces y  autenticidad del sabor tradicional con técnicas de vanguardia.

La búsqueda de la calidad y la excelencia en el producto final se demuestra en platos como el Mi-cuit ahumado con chutney de mango y jalapeños, acompañado de mini rebanadas de un pan brioche hecho en la propia casa,   la “ostra, pomelo y mango”, o el Carpaccio de presa ibérica. El Guiso de pulpo con papa canaria y mojo verde o el Huevo a baja temperatura con tuétano y kokotxa de bacalao, ya se encuentran entre los preferidos de los asiduos desde su re ciente apertura. Pescados como la Mer luza en caldo corto de algas y puerro rustido, la Lubina al humo de sarmiento con berberechos y leche de tigre o el Rape con curry verde y arroz salvaje; y carnes como el Jarrete de cordero con ruibarbo y remolacha, Solomillo con crema de tamarindo y coco con verduritas asadas, o Nuestro cuchifrito con pasión y ensalada fresca de naranja… El Risotto de manitas y cigalas es otro de los platos estrella.

Roberto demuestra su maestría en el punto dulce con postres como el Delirio de chocolate o el Bizcocho borracho con leche de oveja, albaricoque y jazmín.