Salud cocinando con hibiscos

Las flores comestibles tienen multitud de propiedades y son una fuente de nutrientes y vitaminas que nos ayuda a mejorar nuestra salud. Muchas de estas flores son desconocidas por la mayoría de la gente, por ejemplo, la flor de Hibisco. Llamada también flor de Jamaica, es originaria de América y África, destaca por su llamativo color rojo y con ella, tras recolectarla y secarla,  sobre todo se elaboran infusiones, que después se consumen en caliente o frío o sirven de base y condimento para postres, ensaladas o incluso exquisitos platos como Risotto de agua de hibiscos con foie micuit, albahaca y piñones. www.sagasta28bistro.com Precio medio: 25-30 €.

Ansiolítico natural. Las personas que tienen ansiedad o problemas para dormir podrán relajarse tomando una infusión de hibisco.

Regula la circulación. Su alto contenido en flavonoides nos ayuda a reducir la presión y a mejorar la circulación sanguínea. Las flores de Hibisco permiten la dilatación de las arterias por lo que son ideales para los que sufren hipertensión, varices, flebitis, hemorroides y sabañones.

Ayuda a bajar de peso. La flor de hibiscos es diurética y ayuda a adelgazar. Te recomendamos tomar una infusión después de cada comida y una por la mañana en ayunas. ¡Nada mejor que tomar té para recuperar la figura!

Regula el tránsito intestinal. Facilita la digestión y sirve como laxante. El hibisco tiene ácidos orgánicos como el ácido hibísico, málico y tartárico que despiertan nuestro apetito, eliminan la acidez estomacal y pueden curar la gastroenteritis y el estreñimiento.

Efecto antioxidante. Las infusiones con hibisco contienen altas dosis de ácido cítrico y ácido ascórbico, dos potentes antioxidantes que nos ayudan a proteger las células de los efectos de los radiales libres que provocan el envejecimiento prematuro.

Adiós calambres. Contiene vitaminas como la tiamina, la vitamina C y la riboflavina, que ayudan a prevenir la aparición de calambres.