Yo si tengo miedo y otros muchos tambien

¡Ya está bien de manipulación mental!. YO SI TENGO MIEDO y otros muchos seres humanos también. Frente a la demagogia, los mentirosos y las ofensas a la inteligencia, es necesario plantearse y decir,  lo que la inmensa cantidad de hombres y mujeres piensa, sobre la existencia de quienes viven en una gran parte de la cultura occidental. También debe ocurrir lo mismo en los de enfrente. Pero es difícil ponerse en su lugar, al menos mientras nos sigan manipulando y mintiendo quienes están detrás de esta triste situación.

Mientras nos repiten de forma inacabable, en la prensa, radio y televisión, escenas de terror, muerte y espanto, es imposible dejar de tener miedo. Es imposible comprender por ninguna sensibilidad  humana, que con todas esas muestras repetidas, se pueda decir que.  NO  TENEMOS   MIEDO. El miedo se acrecienta con esas inacabables y morbosas repeticiones de hechos, a los  que  luego se les intenta enfrentar para resolver el pánico, con la frase ya repetida hasta la saciedad de, NO  TENEMOS  MIEDO.  Claro que TENEMOS  MIEDO, porque se sigue utilizando la manipulación y la mentira para convencernos de que NO  TENEMOS  MIEDO.

Y todo esto es lógico que ocurra, tras siglos de soportar las locuras y los desatinos de sociedades denominadas sabias y cultas que desde hace 20 siglos se han dedicado de forma continuada, a enfrentar a los seres humanos de manera permanente lo que inevitablemente ha producido el resultado actual de una convivencia basada en la mentira, la manipulación y la demagogia, lo que nos ha llevado a una situación de terror y pánico.

Era inevitable que culturas y religiones del Medio Oriente que tuvieron que padecer una Guerra Santa contra la religión musulmana, para conquistar sin razón alguna – salvo la locura de unos fanáticos religiosos cristianos – los denominados “Lugares Santos”, despreciando otras culturas y religiones. La respuesta se ha transmitido de generación en generación y, hábilmente manipulado, el ser humano ha ido participando, admitiendo y padeciendo, guerras y conflictos, organizados por intereses de todo tipo.

Ya a comienzos del siglo XX, lejos de disfrutarse de la modernidad y de una civilización que diese seguridad y calidad de vida a los seres humanos, ideologías totalitarias han hecho posible que cientos de millones de seres humanos hayan sufrido el terror, el espanto y el pánico, según los dictámenes de locos  genocidas a quien en muchas ocasiones han seguido turbas manipuladas.

Sin alejarse mucho, en los años finales del siglo pasado, tres políticos genocidas se unieron en las Islas Azores, presididos por quien posteriormente llegó a ser el presidente de la Unión Europea, para organizar la “Madre de todas las guerras”, como si se trata de una competición para conseguir quiénes podrían ser los más asesinos. Así comienza el último y más cercano episodio que da lugar a la actual situación de miedo, pánico y terror en que nos encontramos y que ha llegado a España en los últimos años – desde el 11-M hasta 17-A – lo que hace sentir a gran parte de la población miedo. pánico y terror, aunque los de siempre nos hagan sentir que, NO TENEMOS  MIEDO.

Mientras tanto intereses y poderes más o menos conocidos, siguen vendiendo armas – este es el caso de España exportando armas a Arabia Saudita – a países que trasladan posteriormente las mismas a los fanáticos del otro lado, para que creen el miedo y el terror en nuestras poblaciones. El poder del dinero – que llega de la mano de quien controla las armas y el petróleo – ha conseguido un moderno sistema de terror genocida, que no se para ante nada y que sustituye al panorama creado con las antiguas Cruzadas que querían conquistas los Santos Lugares. Ahora quieren devolvernos la jugada, conquistando nuestras civilizaciones y formas de vida, a base de matar, aterrorizar a los ciudadanos que son manipulados haciéndoles salir a la calle para gritar: NO TENEMOS   MIEDO.

Pues ante tanta mentira y tanta manipulación, algunos preferimos tener la mente un poco clara y estar seguros de que muchos,TENEMOS  MIEDO