Entre pillos anda el juego

En páginas de esta publicación puede el lector valorar dos asuntos que tienen que ver con el sector turístico y sería bueno tomase postura a la vista de lo que sobre ellos expresa esta Carta del Director y lo publicado en estas páginas.

Responde el encabezamiento de esta Carta a que en ambas están presentes pillos. Una figura unida a nuestra literatura y nuestra historia, donde los pillos, o lo que es lo mismo, los pícaros eran protagonistas de tantos y tantos asuntos sobre la vida de los españoles.

Ambos asuntos tienen que ver con el Turismo, aunque podría no parecerlo. De una parte sobre el turismo cultural, uno de nuestras grandes ofertas que tanto atraen a quienes nos visitan o a quienes viven en España y se desplazan por todo el territorio nacional.

Si leen con detalle la noticia que trata el intento de regalar el Teatro de la Zarzuela al Patronato del Teatro Real, donde su presidente es uno de estos pillos contemporáneos, verán cómo se trata al turismo cultural, donde se persigue el negocio a costa de lo que sea y con los medios que están a la mano de los pícaros.

Es curioso en todo caso que uno de los participantes en este asunto, el director  del Teatro de la Zarzuela, Daniel Bianco, hable en una entrevista de que le gustaría hacer llegar a los turistas, el género chico, la zarzuela que es un género tan español y que puede competir con la opereta vienesa.

Es mas que sospechoso que un profesional de la escenografía y la dirección artística, se meta en camisas de once varas, tratando de vender a los turistas que llegan a España, nuestra zarzuela, algo que llega a ser difícil para conseguir que sea valorado por los españoles.

Sobre todo si existen en su entorno, pícaros como el presidente del Patronato del Teatro Real – uno de los ocho grandes empresarios del mundo musical español, con su empresa Music Group – que ha puesto las representaciones de ópera del Teatro Real a precios prohibitivos para los espectadores españoles, que tienen fuera de su alcance admirar el mundo de la ópera, con precios que rondan los 200 euros. Sería conveniente recordar al director del Teatro de la Zarzuela que aspira a llegar al mundo del Turismo, aquello de “zapatero a tus zapatos”, que bastante tiene con conseguir que los españoles admiren y disfruten con el género chico.

El otro pillo – en este caso un pequeño grupo de pícaros –  ya ha sido denunciado en estas páginas por ser  un ejemplo de corrupto del periodismo.

Se trata de Mariano Palacín, que preside una Asociación – la Fepet – donde el 90% de sus asociados – poco más de 200 – se autodenominan periodistas, algo falso y que sirve solamente para conseguir prebendas – viajes gratuitos, invitación a comidas, etc.-  engañando a gentes del sector turístico.

Uno de esos engaños en los que  un pequeño grupo de estos pícaros hace negocio, es la creación de una denominación de “Capital Española de la Gastronomía”, donde prometen una promoción de la gastronomía y el turismo de una capital española, previo pago de importantes cantidades que, según los casos han sobrepasado siempre el medio millón de euros, llegando a las cercanías del millón en casos, como lo fuera Burgos tiempo atrás y que en este momento paga el Ayuntamiento de León.

Señalamos algunos de los engaños que manejan estos pillos, que creen los alcaldes de las ciudades “promocionadas”, siendo estos ediles convencidos por la aparición e los medios  de comunicación, cosa que fascina a los engañados que no controlan lo que de verdad está tras esta  operación mentirosa hábilmente tejida por estos maestros del engaño.

Definitivamente, entre pillos anda el juego.