Uzbekistán a la sombra de la Ruta de la Seda

Ante la visita a Uzbekistán se presentan diferentes opciones teniendo en cuenta la oferta turística que se haya elegido.

Las diferentes agencias de viajes ofertan diferentes posibilidades que van desde ocho días hasta recorridos de hasta once días.

Una guía de viaje recomienda los meses de septiembre y octubre, para más adelante llegar a la primavera, donde el clima es más suave.

La capital de este país es Tashkent y su población es de unos 30 millones de habitantes, que hablan el uzbeko y el ruso, aunque cada vez más se recomienda el inglés.

Existen guías en español que harán más cómodo el recorrido turístico y así conocer este original y sorprendente país.

Su religión es la musulmana, aunque no supone problemas para las costumbres occidentales, recomendándose se tenga en cuenta  sus tradiciones y forma de vida.

Las rutas de la seda y el jade supone su base histórica lo que hace posible que en estos dos productos se puedan encontrar compras muy interesantes para el amante de los recuerdos.

También las alfombras – como ocurre en casi todos los países musulmanes –  son objeto de admiración y adquisición.

Es la sede en todo caso, su mayor atractivo en su artesanía, encontrándose mercados muy originales de este producto, no lejos de los de las espacias, representativos de las citas gastronómicas y del tipismo de Asia.

Entre los muchos atractivos que tiene Uzbekistán están sus ciudades llenas de historia y tradiciones.

Desde su capital puede trasladarse el viajero en un tren español talgo que acerca a varias de sus capitales turísticas.

Samarkanda es cita obligada para los viajeros. Sus museos, observatorios, mausoleos y mercados, no pueden dejarse de admirar, junto a todo tipo de paradas obligadas por las tradiciones árabes que marcan el pasado de este país. Bujará es una de las ciudades más antiguas del mundo, y así lo asegura su fortaleza y el carácter histórico de sus construcciones.

No menos interesantes es Jiva, ciudad patrimonio  mundial de la Unesco, lo que habla de sus atractivos artísticos, que están unidos a su pasado  oriental lleno de leyendas y tradiciones. En Termez podemos encontrar desde la Edad de Piedra hasta el Islam, pasando por el budismo. Se trata de una cita cultural de primer orden.

En un ambiente de tolerancia religiosa y ejemplos convivencia, la historia de este  país ha desarrollado una forma de vida muy especial, donde conviven las tradiciones con modelos modernos de vida.

La gastronomía es muy de tener en cuenta y su producción agrícola goza de una amplia muestra de productos, donde frutas y legumbres destacan de manera especial, para conseguir una cocina muy original y completa.

La visita a sus bazares muestran de forma amplia y definitiva, la cultura de Uzbekistán. Desde sus alfombras hasta su artesanía, pasando por la producción de todo tipo de sedas, con su original oferta de productos alimenticios, con las especias como productos típicos asiáticos.