Su Majestad Chaikovski: Y la música se hizo genialidad

El último concierto del Programa  de Ibermúsica ha sido todo un espectacular éxito. Y es que el planteamiento no podía dar otro resultado. De un lado la incomparable violinista noruega Vilde Frang, interpretando como solista el Concierto  para violín y orquesta, en Re Mayor de Beethoven, y de otro el inimitable Chaikovski, con su impresionante  Sinfonía nº 5 en Mi Menor. Todo ello con el gran marco dado por la Orchestre Philharmonique Du Luxembourge, con la dirección del valenciano Gustavo Gimeno.  

Es muy difícil explicar lo ocurrido en el Auditorio Nacional en este concierto, donde al genio de la partitura de Beethoven, con la gran violinista Vilde Frang, le siguió la fastuosa obra romántica del inefable Chaikovski que nunca deja de sorprender.

La realidad y madurez de la violinista noruega ha quedado más que demostrada con este concierto, donde demostró que, su técnica y su sensibilidad, fue la norma en su demostración musical que ha dejado un recuerdo inenarrable, que por suerte se repetirá en breves fechas, – el jueves día 15 del presente mes –  con otra muestra de su arte, en este marco y con la misma orquesta, en un concierto de Bartok, donde de nuevo mostrará su envidiable virtuosismo.

Con ser el concierto ya comentado de enorme importancia, el Incomparable romántico ruso Chaikovski demostró una vez más lo que se puede conseguir de la mano de una seria orquesta, como lo es la Orchestre Philharmonique Du Luxembourg, que trabajó duramente para conseguir una demostración más de la sublime muestra musical que es la Sinfonía nº 5.

De nuevo Su Majestad Chaikovski mostró su poder, al mismo tiempo que su sensibilidad, su romanticismo junto a su fuerza. Así es,  uno de los más grandes compositores de la historia de la música, y quizás, esta obra, una de sus mejores demostraciones de su incomparable arte. Y es que su bellísima melodía expresada en el segundo movimiento de esta obra, es difícil de olvidar, gracias a su Andante cantábile que paraliza al oyente de tan fantástica  muestra.musical, gracias a la adecuada  demostración de la trompa, que interviene de forma repetida para hacer de esta joya musical, una marcada demostración de fuerza dramática en la mejor línea lírica, que dominará toda la obra en sus cuatro movimientos.

Esta apoteósica demostración musical enardeció a los asistentes a este concierto de Ibermúsica con un larguísimo aplauso de muchos minutos de duración y que solo acabó al iniciar la Orquesta un bis.

De nuevo el gran maestro ruso  dominó la escena del Auditorio Nacional de Música de Madrid, que sigue siendo el templo de la música en nuestro país.