Mesón El Pastor en Aranda de Duero

En pleno centro de la Denominación de Origen, “Ribera del Duero”, donde sus vinos marcan la gastronomía, con sus célebres asados y delicias gastronómicas, el amante de la buena cocina encuentra el Mesón El Pastor, en el centro de la localidad burgalesa de Aranda de Duero. 

Difícilmente es esta oferta gastronómica y vinícola suficientemente conocida y, sin embargo, puede situarse entre las mejores del mundo.

Y es que la falta de promoción de estas muestras de nuestro turismo es la norma en este país que, como vamos a demostrar una vez más, sitúan a España, al frente del apartado de la gastronomía y los vinos.

Además, la localización de el Mesón El Pastor, es todo un privilegio, ya que la localidad de Aranda de Duero, ofrece un tipismo y una cultura, verdaderamente importante.

Es así, que sus responsables turísticos han puesto en marcha diversas visitas a sus bodegas subterraneas, de varios kilómetros de longitud, y antigua creación, y que pueden ser objeto de visita guiada, lo que aumenta el atractivo de la visita a esta localidad que atraviesa el río Duero.

En suma, en este lugar, junto a variadas ofertas culturales, el viajero, puede disfrutar del incomparable asado de cordero lechazo.

Mesón El Pastor, un clásico del lechazo asado

El Mesón El Pastor es el típico sitio donde todo el mundo va  a comer lechazo. Aunque tienen más platos en su carta, está claro que allí se va a lo que se va, puede decirse que el 90% de las mesas tienen un lechazo encima.

Cuarto de asado de lechazo

Para los que nunca han visto cómo se hace este plato – algo muy raro de encontrar – parecerá curioso su realización, ya que a la entrada del restaurante tienen un gran horno donde se ve al maestro asador cómo va preparando y cocinando los diferentes lechazos, entendiendo que es seguro que serán cientos los asados que hará cada semana.

En el centro de Aranda de Duero y entre un gran número de asadores, encontramos, El Mesón El Pastor.

Se trata de un restaurante con tres plantas y una fachada preciosa, de traza castellana, que seguro que no dejará indiferente al viajero. Pese a las medidas del local, siempre está lleno, manteniendo una decoración interior de corte castellano que llama la atención por sus numerosos detalles  decorativos.  

Como se ha dicho, al entrar en este templo de la cocina castellana, se puede ver al maestro asador trabajando sin descanso, con los cuartos de asado de cordero de un lado a otro, según salen del típico horno.

Entre asado y asado de cordero, se muestran unos riñones de cordero que claman al cielo por su belleza y su corte, que esperan ser introducidos  en el horno, para deleite del peticionario de tan glorioso manjar.

Riñones de cordero listos para ser asados

En suma, como se ha dicho estamos ante el templo de la gastronomía castelllana, donde es el asado de cordero de denominación, Lechazo, quien es el total protagonista.

Un incontestable menú castellano

El lechazo es fruto de un animal de tan sólo 20 días, mientras solamente se alimenta de la leche de la madre. El menú comienza con un pan, tipo torta, de particular producción artesanal. que invita a morder, mientras se advierte que en su realización se ha utilizado aceite de primera calidad.

Se magnifica la mesa, con la llegada del vino de la Ribera del Duero, un rosado de excelente calidad y con 15ª de graducación alcohólica y que en original botella tiene el nombre de Finca Cárdaba y está producido por los propietarios de este restaurante. 

La ensalada adorna el mantel y marca el inicio del fastuoso menú, que tendrá en el cordero asado su gran muestra gastronómica.

Verdaderamen te produce hechizo la admiración de un asado de lechazo, y es que el dorado de su conjunto y su deliciosa salsa, que acompaña a esta carne no deja nunca insatisfecho al comensal.

Es el vino de la Ribera del Duero, Finca Cárdaba, un rosado realmente agradable y de fácil toma, el mejor acompañante del excelente plato. Como postres presenta el menú, la leche frita y la milhoja de crema. Ambos tienen una calidad destacada y merece la pena  un postre mixto – de ambas ofertas – lo que deja al comensal perfectamente saciado.

No es difícil ver a los arandinos y visitantes que pasan por este restaurante, llegar al maestro asador con sus propias cazuelas, para adecuadamente servidos, llevar a sus casas tan delicioso manjar.

Bodega Finca Cárdaba

En las cercanías de Aranda de Duero, en plena Ribera del Duero, la Bodega Finca Cárdaba, muestra varios vinos de gran calidad. Uno de ellos es el que se presenta en el Mesón El Pastor, acompañando al asado ya comentado. Es el Rosado que es digno compañero del lechazo asado.

Vinos de la bodega Finca Cárdaba

Se presenta el Rosado Cárdaba en su cata,  con color rosáceo, de intensidad elevada, limpio y con matices azulados. En nariz predomina los aromas frutales, fresa, plátano, combinados con toques florales que le proporcionan una complejidad aromática muy particular; es intenso y persistente. En boca vuelve a predominar la fruta. Es un vino equilibrado, fresco e intenso. Se consigue conVariedad: Tempranillo. Fermentación Alcohólica: En depósito inoxidable a baja temperatura. Crianza: Se realiza una crianza sobre lías finas para potenciar volumen en boca. La Bodega Finca Cárdaba produce otros vinos de interés. Por ejemplo un Crianza Cárdaba,  varie dad 100% Tempranillo. Color rojo rubí, capada media, tonalidades granatosas, nítido. En nariz recuerdos a frutas rojas sobremaduras, toques de mermeladas, unidos a torrefactos y cacaos. En boca es un vino con nervio, goloso pero a la vez fresco, de elevada persistencia, con taninos pulidos y que lo hacen muy atractivo de beber. Envejecimiento en botella, mínimo 16 meses. Finalmente y sobre la producción de esta Bodega, pueden conocerse para su degustación varios vinos a tener en cuenta.

El Finca Cárdaba 6 meses, el Finca Cárdaba Premium y el Finca Cárdaba Dominio Carmen. 

Todos ellos demuestran un gran ejemplo de producción en la Ribera del Duero, en una Bodega de pequeña producción, pero de cuidada elaboración, que supone reconocer una vez más, lo que esta Denominación de Origen ofrece a la gastronomía y al paladar vinícola españoles.