Fitur 2019 sin pena ni gloria

Una vez más Fitur no ha demostrado que aumenta su prestigio y ni siquiera mantiene los atractivos que muestran las diferentes ofertas que desarrolla el sector turístico.

Se advierte un conformismo en su presentación que llama la atención y que supone que tanto la muestra internacional de Londres como la de Berlín, año a año, le superen ampliamente, todo lo cual supone la no aceptación por la industria turística a nivel mundial, de su supouesta supremacía mundial.

Y es que sus gestores, no pasan del conformismo, por mucho que presenten novedades – que lo son – y noticias de ofertas más o menos llamativas, que solamente tienen un éxito mediocre, porno decir nulo.

El ruido forma parte permanente de Fitur, en cualquiera de sus rincones y no facilita la comunicación entre expoositores y visitantes, lo que no facilita precisamente el éxito de la visita.

Todo ello amenizado con música constante que adorna a todos los pabellones. Donde no es tan pronunciada la música, asoman sorteos de cadenas hoteleras y donde esto no ocurre, constantes filas de visitantes buscan regalos y obsequios sin otro interés que la gratuidad. En resumen,  en Fitur más de los mismo pese a su triunfalismo.