La pobreza no es sinónimo de delincuencia

Autor de un interesante libro – La espada de Alejandro - sobre la vida de los menores emigrantes

Jaime Barrientos ha sido director de periódico, jefe de edición, director de revista de viajes, redactor jefe de suplementos dominicales. Quiso aprender un idioma y no sabía si ruso o árabe. Pero, según sus palabras, teniendo en cuenta que no le gusta el frío y que aguanta mal el vodka, dice que en los países árabes, tienen un sol que le encanta. Va a la Mezquita Central de Madrid y les explica que quiere aprender árabe. Y a cambio durante seis años les lleva los asuntos de prensa.

En su libro “La Espada de Alejandro”, muestra de forma clara y determinante, la tragedia de ser niño emigrante, novelando la vida de uno de estos niños que viaja por diferentes países mostrando su auténtico drama que está presente – tal y como se narra en esta entrevista – en nuestro país, donde llega el mayor número de emigrantes procedentes del Mediterráneo.

Es sin duda alguna esta entrevista un tema de actualidad, con el tratamiento de una tragedia que se centra en estos pequeños más desamparados, si cabe, que todos los emigrantes que tratan de atravesar el Mar Mediterráneo, perdiendo la vida, o viendo como su sueño de alcanzar Europa se ve frustrado por la incomprensión de una sociedad que vive si no en la opulencia, si con un nivel de vida que debiera comprenderlos y darles cobijo compartiendo su triste situación.

¿Cuáles fueron sus comienzos en la situación de los menores que llegan a España ? Cuando llegaron los primeros niños marroquíes a España, estos me hicieron entrar en contacto con sus problemas, con su cultura. Me encontraba ayudando en un barrio de chabolas; a un padre y a su hija les habían incendiado la chabola. 

Me preguntaron: ¿qué podían hacer? Me informé sobre lo que debían hacer, hablé con la Policía de Menores y hasta hoy. ¿Hablas del Grupo de Policía de Menores? Sí. Les llevé hasta allí para que tomaron los datos, les tutelaron y les llevaron a un centro de acogida. Desde aquel momento han pasado por mi domicilio unos tres mil, los más pequeños de nueve años y el más mayor de sesenta y cinco. 

“A este último  – explica -, le habían robado en la estación de tren y se quedó en mi casa hasta que su familia le llevó dinero para que pu diera seguir su viaje a Francia. Son niños y adolescentes con edades comprendidas entre los 14 y los 18 años que, hartos de vagabundear por las calles de Tánger deciden salir en busca de aventuras” 

¿Cuándo llegan a tu casa que les facilitas? Les digo, “Aquí tenéis comida, una ducha y lavadora”, y no les regalamos nada. Ese es uno, de los problemas que estoy viendo en muchas Organizaciones No Gu bernamentales y en algunos Centros de Acogida. 

“Muchas veces a esos chicos los convierten en mendigos profesionales. Les dan, les dan y les dan, pero el dinero no es de los educadores, ni de los centros. Es del Estado. Los convierten en mendigos profesionales. ¿Sabes que pasa? Se acostumbran a que se les dé todo sin ningún esfuerzo y cuando cumplen dieciocho años los echan a la calle y como mucho les dan un permiso de residencia que les incapacita para trabajar por que se lo habían dado como me nores”    

Uno de ellos me decía un día: si nos devuelven a nuestro país que sea nada más llegar y no después de uno o dos años y me decía una frase que te pone los pelos de punta: es que ahora es como si te partieran las piernas y te obligaran a bajar las escaleras que previamente has subido. No tiene sentido que el Estado español se gaste un montón de dinero en enseñar a estos niños, el idioma, a leer y a escribir, pues muchas veces son analfabetos. 

¿Les malcriamos? 

Les damos de comer, les ponemos zapatos y los metemos en residencias infantiles, les enseñamos una profesión y justo cuando van a acceder al mercado laboral al cumplir dieciocho años, cuando nos van a devolver lo que les hemos  dado en forma de nomina, de declaraciones de la renta y de cotizaciones a la seguridad social; les ponemos como digo en la calle. 

¿Tienen una mala fama? 

Es cierto. Pero, no quieren ser delincuentes, la calle es muy dura; en la calle tienes que comer todos los días, tienes que buscar un sitio para dormir, entonces terminan delinquiendo y acaban convirtiéndose en un problema para todo el mundo, para ellos y para los demás. 

No nos olvidemos, que un joven en la calle de una gran ciudad sólo puede hacer tres cosas, robar,  vender drogas o la prostitución y las tres son espantosas. Con las drogas, antes o después terminan enganchados, pues tienen que probar la calidad de esas drogas y terminan o en la cárcel o directamente en el cementerio; robando pues lo mis mo hacen daño a gente inocente y terminan en la cárcel y con la prostitución. 

¿Me hablas de prostitución? 

No te extrañes. Es terrible, pues para empezar les convierte en socio patas; en el sentido en que odian a un mundo adulto que les hace daño. Ellos se creen que lo que tienen para vender son sus propios cuerpos.   Cuando un chico de estos descubre lo que puede ganar con su propio cuerpo; como le metes a trabajar de carpintero, de albañil o de camarero.  

Tras las bombas del 11 M las posibilidades se han reducido mucho para es tos chicos, mucha gente dice: marroquíes es sinónimo de terrorista y no es cierto. Aprenden a unas velocidades increíbles, son excelentes trabajadores, pero lo tienen todo en contra, puesto que la gente desconfía de ellos, y luego también comentar: son pobres, están desaseados y la pobreza no es sinónimo de delincuencia. El ir mal vestido no es como te digo sinónimo de delincuencia. 

¿Cuándo le llaman qué les dice ? 

Soy un referente para ellos y les digo que son bienvenidos. Al que vea un niño en la calle lo que le digo es que me llamen para llevarlo a la policía de menores, para ser tutelado. Un niño en la calle es un problema, para él y para los demás. 

Muchas personas se estarán preguntando: ¿Qué les pides? 

Es que cumplan tres reglas: el que roba se va a la calle, robar es coger una cosa sin permiso, no te digo que no co mas, te digo que me pidas permiso. Esto lo van a entender muy bien las amas de casa. Tu tienes tres cosas para comer en la nevera y puedes dar de comer a ocho. Hay tomate frito, arroz y huevos. Si alguien se come el tomate frito y los huevos no les puedes dar el arroz solo.  

Si te hecho de casa y te pillo con una salchicha te echo, pero no por ladrón, sino por idiota y si dos chicos se pelean, se van los dos a la calle. No soy ni juez ni policía, no has respetado mi casa, entonces fuera y la tercera es quien toma drogas se va a la calle. Y entre las drogas incluyo el alcohol, pues como musulmanes no pueden beber. 

¿Cuál es la importancia de los medios de comunicación en este asunto ? 

Los canales españoles y sobre todo la televisión andaluza, las nacionales se ven en el norte de África; les estamos vendiendo, que aquí con programas como los Serranos o Gran Hermano se pasa bien y puedes hacerte millonario. Se creen que en Es paña se atan perros con longanizas.  

¿ Cómo se plantea este tema en Marruecos ?

Le interesa a mucha gente. Para empezar al Gobierno Marroquí, que se quita una boca para comer y luego mandan dinero a sus familias, le interesa a algunos partidos políticos, a ciertas organizaciones no gubernamentales, que más que sin animo de lucro, haciendo un juego de palabras son sinónimo de lucro.   Hay una manera de convertirse en funcionarios sin serlo y es entrando en una organización no gubernamental. 

Para ser director de un centro de acogida oficial, tienes que hacer una carrera concretamente, magisterio; luego hacer unas oposiciones y después de unos años puedes ser director de una casa de acogida. Se juntan dos o tres personas y a los dos o tres años comienzan a recibir subvenciones, tienen pisos tutelados sin haber demostrado ninguna capacitación. 

¿Esto es un insulto a otros centros? 

Claro. El Jefe del Grupo de Policía de Menores me dijo un día: Jai me, estas haciendo el tonto, tu sabes que hay organizaciones no gubernamentales que están cobrando hasta ochenta euros por niño y día. Quien sea ama de casa sabe que con ochenta euros puedes darles, vamos… 

¿Dónde ves tu el problema?

No es que los ochenta euros vayan para este niño; sino que alrededor de ese niño hay personas que están chupando del bote. En su país son niños pobres; pe ro en su ambiente y con sus familias. Aquí y lo estamos viendo, son niños pobres que terminan en las cárceles o en el cementerio. 

¿Sabe cuanto cobran los centros privados que son casi todos, los reformatorios, los centros de reforma que ya no son públicos; los gerencia la administración? Llegan a cobrar doscientos treinta euros por niño y día. ¡Es una salvajada! 

¿Pero hay toda una industria en torno a esto?

Los chicos que vienen a casa, vienen escondidos debajo de los ejes de los camiones, los más pequeñitos donde las rueda de los autobuses, en el quita vientos de los autobuses. Uno me vino con una quemadura en la espalda espantosa, pues se había metido entre el ventilador y el motor de un autobús.

¿Las pateras cuestan dinero? 

Hay mafias que se dedican a recorrer el Marruecos profundo y les dicen a los padres: si nos da usted, cincuenta mil pesetas que al cambio en Marruecos puede ser un millón de las antiguas pesetas, nosotros lo llevamos a España y allí lo metemos en un centro de acogida y le enseñan el idioma, le ponen zapatos y al ser ma yor de edad sale con un trabajo.  

Menudo mundo estamos creando…

Muchas personas se están haciendo de oro. Hay una empresa francesa que está haciendo cayucos de fibra de vidrio más resistentes, para que estas personas puedan llegar a Canarias. Lo curioso es que casi to dos los inmigrantes subsaharianos que están viniendo son francófonos. 

Francia y Marruecos de nuevo… Están de acuerdo en el tema del Sahara que ahora vuelve a estar en los periódicos. Están intentando – y es una opinión muy mía – venga el Saha ra para vosotros.   

Antes ha mencionado a Javier Urra. Fue el primer defensor del menor, una persona extraordinaria que  trabaja en España, además de un excelente profesional, él es psicólogo y ahora es psicólogo forense de la fiscalía de menores de Madrid. Siempre funcionan los fiscales para defender a la sociedad frente al delincuente, salvo en el caso, de los fiscales de menores que es el encargado de su tutela. Si quisiera  aquí poner una pica en Flandes. 

¿Los tratan adecuadamente? 

Hay organizaciones no gubernamentales que se aprovechan de es tos chicos, es cierto. Ahora hay que ver como se preocupa la Fiscalía de Menores y como lo ha ce igual la policía de menores. Como se preocupan los funcionarios, aquellas personas de a pie que no los tratan como policías cosa que por desgracia ocurre mu chas veces.  

¿A quiénes mandaría un mensaje? 

Pues a esas personas que lean esta entrevista y saben perfectamente a quienes me refiero. A toda esa gente mi solidaridad, pues a veces su trabajo es muy duro. ¿A qué tiene miedo España con respeto a Marruecos? Es un país que se ha dedicado a plantearle problemas a España y luego, los quiere solucionar a cambio de dinero. Galicia es u- na zona pesquera y sabe perfectamente los problemas que ha habido en el pasado con los caladeros y los saharauis que ahora, como sabe quiere que darse Marruecos.

¿Cómo forzar a España para que admita que el Sahara es marroquí y no independiente?

Si quieren que les solucionemos el problema de la inmigración clandestina, hagan lo mismo ustedes con el tema del Sahara. Pienso que por ahí anda un poco el asunto. 

¿Hablamos de intereses? 

Si claro y se utilizan a los niños como se ha utilizado antes la pesca. Tenga en cuenta que en el Sahara se ha descubierto petróleo, minerales. Hablamos de un desierto, pero debajo hay un mucha riqueza a parte que, el Sahara de los saharauis; tiene muchos kilómetros de mar y unos caladeros extraordinarios. 

¿Qué diferencias puede haber en esta organización que vosotros habéis formado y las que ya existen? 

Esta nueva formación u organización se llama: “Antorcha, Norte y Guía para la Inmigración” Y una de las características es que en esta organización no gubernamental nadie va a cobrar. Céntimo de euro que llegué, céntimo que va a ir a aquellas personas que más lo necesiten. No vamos a tener sueldos. Hay que diferenciar si esto lo haces por una justicia social o para convertirte en seudo funcionario. 

Hablemos ahora de Irak y de la deuda que dejó Sadam Hussein ?

La última vez que fui a este paìs, lo hice con Mensajeros de la Paz a rehabilitar el hospital infantil y a atender una serie de centros de niños con Síndrome de Down. Me tuve que volver, pues a. mi nadie me había dicho que las mafias locales hay que dejarles ro bar, un diez, un treinta y hasta un cuarenta por ciento. Me negué y tuve que volver escondido debajo de una manta en un cuatro por cuatro. 

Hablamos entonces, de lo que estaba pasando en Irak, ¿se acuerda? Me parece que los norteamericanos van a provocar una guerra ci vil, de todos contra todos, chiies contra sunnies, sunnies contra kurdos, kurdos contra cristianos.

Un todos contra todos. Afloran todas las armas que había escondidas y el que gane, no le quedará más re medio que plegarse a los intereses de  los Estados Unidos. Ha habido un robo absoluto y total de obras de arte, y dentro de diez o veinte años los veremos en museos o en colecciones particulares. Sadam Hussein fue un asesino, pero por qué le juzgaron sólo por ma tar a los kurdos. Si le juzgaron como. genocida y como asesino. En todo este entorno. ¿Sigue habiendo esclavos? No se quien fue el periodista que dijo la frase: antes a los negros de África íbamos a buscarlos para ponerles cadenas y hacerles trabajar en Europa y América. Siguiendo esa frase: ahora en África hay tal hambruna que ellos mismos se pondrían las cadenas para venir a Europa.

Muchas veces me pregunto:  ¿Por qué hacen alfombras los niños? 

Las alfombras se hacen con nudos y estos niños pequeños pueden hacer unos nudos muy ajustados. En ocasiones consigue más trabajo un niño que un adulto, un niño no plantea problemas y gana menos dinero. 

¿ Qué hacer con los menores que llegan a España procedentes de los países del Magreb y en especial de Marruecos ?  Es la pregunta a la que se enfrentan diariamente en la Oficina del Defensor del Menor en Madrid, viendo como las cifras de inmigración se disparan cada vez más. Únicamente en esa Comunidad se calcula que hay unos 12.000 niños inmigrantes y menores de 18 años. De ellos, unos 2.000 se encuentran en situación ilegal y 150 tienen altas probabilidades de sufrir desprotección. El 70% de ellos son marroquíes. “Si alguien se compadece de estos niños del tercer mundo, dele de comer, y una cosa que es gratis, una sonrisa. Están acostumbrados a que la gente les mire con desprecio, con asco, y una sonrisa muchas veces vale, no para llenar un estomago, pe ro si para alegrar un corazón”. Apunta Jaime Barrientos.