Hurdes Reales, Puente de Alconétar y Mirador de Llerena, en Extremadura

La Comunidad de Extremadura viene siendo la gran desconocida en la oferta española de turismo. No viene al caso ahora entrar en las razones de que esto ocurra. En todo caso hemos tenido la oportunidad, un grupo de periodistas relacionados con el mundo del turismo y por iniciativa propia, solicitar la ayuda de la empresa pública, “Hospederías de Extremadura”, a fin de conocer este tipo de alojamientos así como su entorno, para recomendar su utilización hacía quien piense viajar a este gran y desconocido destino.

Tras superar las complicadas medidas de burocracia y de incomprensión por varios de sus responsables a nivel turístico, hemos accedido  a tres de estas instalaciones que están situadas en fantásticos edificios históricos, por lo que solamente su descubrimiento por el viajero, ya merece tomar la decisión de elegirlos como alojamiento.

Al norte de la Comunidad está la Hospedería Hurdes Reales, en el centro de la desconocida comarca de Las Hurdes. En el centro de esta Comunidad, se encuentra Puente de Alconétar, en la localidad de Garrovillas. todavía en la provincia de Cáceres. Al sur de Badajoz, se sitúa la Hospedería de Mirador de Llerena, con destacado ambiente andaluz.

Hurdes Reales

Aunque algunos piensen lo contrario, “Las Hurdes también existe”. Y para mejor conocerlas, nada como la Hospedería Hurdes Reales, es el lugar más adecuado.

Hospedería de Hurdes Reales en Las Mestas

Situado en la localidad de Las Mestas, está rodeado de portentosos bosques, donde el pino silvestre es el rey, aunque los olivos también muestra su elegancia, con sus ricas olivas de mesa, que en esta zona se producen en grandes cantidades.

Es esta Hospedería un edificio singular, construido  sobre diferentes, viviendas y espacios que sirvieron para la estancia, en el año 1922 del Rey Alfonso XIII.

Descubrió el andariego Rey, una comarca sumida en la miseria, e impresionado por su pobreza, puso en marcha mejoras para las gentes que allí vivían, realizando carreteras que permitiesen llegar a su interior en coche.

Había llegado anteriormente a lomos de caballo, ya que era imposible hacerlo de otra manera, tal era el abandono que sufrían sus habitantes, y que quedó reflejado en la película de Buñuel, que mostró al mundo la realidad de Las Hurdes. Hoy Las Hurdes es una comarca bien distinta, aunque debiera ser mejor tratada, promocionada y mostrada a propios y extraños, por quien corresponda.

Esta es una de las posibilidades que ofrece la Hospedería Hurdes Reales, que dispone de 30 habitaciones excelentes y que permiten ver desde cada una de ellas, las montañas que rodean a la localidad de Las Mestas.

Cuidados jardines alojan una gran piscina, donde tumbado en una hamaca, el viajero puede escuchar el silencio de un gran espectáculo natural situado en su entorno.

Tio Picho, creador de la Casa de la Miel 

Un amplio aparcamiento permite aparcar olvidando el coche y animando al senderismo que entre estas montañas puede llevarse a cabo.

También dispone la Hospedería Hurdes Reales de un original y coqueto Spa, junto a cuidados servicios de cafetería y el Restaurante Alfonso XIII, que muestra entre su amplia restauración un plato de primera calidad – Patatas meneas – teniendo como Menú, una original carta, que se ofrece – como en todas las Hospederías – por el precio de 15 euros. Toda una garantía de calidad y buen precio. La gastronomía hurdana es de especial calidad y tipismo. Siempre con productos de la comarca, donde el jamón es pieza fundamental y que los periodistas participantes en este viaje de prensa, pudimos comprobar y de lo que damos total fé. El entorno de la Hospedería Hurdes Reales, está repleto de atractivos turísticos, que el viajero disfrutará tras varios días de alojamiento en esta hospedería.

Uno de ellos – y del que daremos más amplia información en un próximo reportaje – es la Casa de la Miel, que creara hace cinco años, el incomparable Tío Picho, todo un portento de sabiduría, que conoce como nadie Las Hurdes y que fue el guía que nos acompañó a los periodistas para conocer esta comarca.

Puente de Alconétar

Del norte de Cáceres, las Hospederías de Extremadura, se trasladan al centro geográfico de la Comunidad, con la impresionante y original oferta de la Hospedería Puente de Alconétar, situada en la localidad de Garrovillas, no lejos de la frontera portuguesa y recibiendo la influencia del gran río Tajo. La imponente construcción de esta hospedería, ocupa un ala lateral de la original y típica plaza mayor de Garrovillas, todo un espectáculo donde el blanco y los arcos marcan todas las construcciones que forman tan grandioso espectáculo.

La Hospedería Puente de Alconétar, esta instalada sobre el palacio de los Condes de Aliste, construido en el siglo XV, teniendo en su parte trasera un original jardín, donde los cipreses marcan el paisaje, que puede disfrutar el viajero.

Hospedería de Puente de Alconétar

Dispone esta Hospedería de amplios espacios junto al jardín, donde pueden realizarse todo tipo de reuniones, como bodas, reuniones de empresa y citas de cualquier tipo, admitiendo un número elevado de participantes.

Estamos ante una mezcla de estilos, por las sucesivas ampliaciones, pero la piedra en sus fachadas y suelos originales, marcan la identidad con un palacio del siglo XV.

Sus 20 habitaciones repartidas en dos zonas bien definidas, tienen una alta ocupación, que supone estar completos en los fines de semana

Con un cómo do aparcamiento en el interior del recinto, aseguran la comodidad de viajar en coche. Estamos en las cercanías de la Vía de la Plata, recorrido que de norte a sur, une las tierras del  norte, con Andalucía, y que tiene su origen en la cultura y vida de la Imperial Roma. La arquitectura de esta incomparable localidad de Garrovillas está influenciada por la cercana zona sur de Extremadura, donde el encalado y el arco forman parte ineludible de sus construcciones.

Pero si este típismo está siempre presente, no lo es menos sus gastronomía, con asombrosas recetas y uso de productos sencillos pero únicos.

En esta Hospedería, pueden disfrutarse en el Restaurante Torre de Floripes, con la invitación a una Cena Romántica.

La localidad de Garrovillas, es una muestra impresionante del tipismo de Extremadura. La plaza ya comentada es cita taurina en la festividad de San Roque, soltándose varios toros, sin que sean matados y mantiene algo tan original, como el derecho de vista, lo que supone que el propietario de este derecho, puede ver los espectáculos taurinos desde las casas, donde tiene este derecho consuetudinario, y que es ajeno al de quien ostenta la propiedad de la misma.

Pero además, esta prodigiosa ciudad tiene un Corral de Comedias, de reciente construcción al que se accede por la Plaza Mayor, junto a su Ayuntamiento.

Hospedería Mirador de Llerena

La Iglesia de San Pedro, del siglo XIV, es una gran muestra de decoración, repartida en sus tres naves. De especial interés es el Museo Etnográfico “El Silo”, que agrupa las labores del campo y de la vida diarias de esta comarca y que debe dejar de ser visitado. No puede olvidarse en esta visita protagonizada por José María, guía de la ciudad, del impresionante Organo Renacentista que se encuentra en la Iglesia de la Consolación, que fuera traído a esta localidad desde los Países Bajos.

Todo está pues preparado para conocerse, gracias al alojamiento en la Hospedería Puente de Alconétar, en la localidad de Garrovillas, la original oferta turística extremeña.

Mirador de Llerena Situada en el centro de la prodigiosa ciudad de Llerena, la Hospederia Mirador de Llerena   es un hotel con encanto en Extremadura, en el sur de la provincia de Badajoz,  localizándose en el centro de las extensas llanuras de arena roja y cerca de las históricas ciudades de Mérida, Zafra, Sevilla y Córdoba.

La Hospedería ocupa un edificio, que fuera palacete construido en el año 1902 y ofrece 25 habitaciones, 5 de las cuales, en la parte original del palacio, son elegantes estancias decoradas con un estilo tradicional. El resto están en la parte nueva, equipadas todas ellas con las comodidades de un hotel de cuatro estrellas.

La tradición gastronómica del sur de Extremadura, se presenta en el Restaurante “Doña Mariana”, un espacio coqueto y acogedor, donde la rica y variada gastronomía hacen las delicias de los viajeros.

La fachada de este antiguo palacete está lleno de riqueza y romanticismo, y da acceso a un original patio donde reina el marmol y la influencia andaluza, matizada con el tipismo extremeño, dirigido todo ello hacia una elegante escalera que construyera Ventura Vega.

Tres servicios a tener en cuenta son. De una parte un aparcamiento propio que resuelve, si se llega en coche, permitiendo aparcar en el parking resolviendo el gran problema que supone estar en el centro de la ciudad la Hospedería. De otra parte, la disponibilidad en todas sus instalaciones de un  perfecto acondicionamiento para clientes con movilidad reducida.

Original escalera interior de la Hospedería de Mirador de Llerena

Finalmente la existencia de una cuidada piscina, al igual que un Spa de original instalación. Todo ello perfectamente unido a espacios para grupos de todo tipo, desde bodas a reuniones de empresa.

La ciudad de Llerena es todo un ejercicio de contemplación de arte, cultura e historia. Destaca en este sentido la Plaza Mayor, con el homenaje a Zurbarán, que pasó varios años en la ciudad. Sus característicos arcos donde el blanco brilla de forma especial es todo una impresionante muestra de arquitectura de acento andaluz.

En torno a ella luce especialmente, el Ayuntamiento, el Portal del Pan, el Portal de Morales, la Puerta del Perdón y el ya citado monumento a Zurbarán.

La impresionante Iglesia Parroquial de Nuestra Señora de la Granada, que se comenzó a construir en el S. XIV, en el estilo gotico-mudejar, acabándose en el S. XVIII, está acompañada de su majestuosa torre de planta rectangular, que tiene a sus pies la citada Puerta del Perdón. En su interior se encuentran cuadros de Zurbarán, lo que supone todo un auténtico lujo artístico difilmente superable.                                                      

Otras muestras pueden verse en Llerena, como su soberbia muralla. el Convento de Santa Clara – donde los periodistas compraron sus célebres dulces – el Palacio de los Zapatas. el Palacio Episcopal, el Complejo Cultural de la Merced y la Iglesia y Hospital de San Juan de Dios, todo ello posible, en una tranquilo recorrido. En todo caso, la Hospedería Mirador de Llerena es todo un espectáculo, por sus muchos atractivos, entre los que destacan su ya repetidamente citada escalera y el disfrutar de su patio, bellamente trazado, además de la admiración de su fachada, en pleno centro de Llerena.

Acompañados por su director, Manuel Rivero, los periodistas pudieron acceder al ático de la Hospedería, desde donde puede verse Llerena desde lo alto, lo que supone todo un lujo, dificilmente superable, donde sus colores rojos, destacan entre sus blancos paramentos, de clara influencia andaluza y que dejan asombrados a los viajeros que llegan a esta suntuosa ciudad, donde la Hospedería Mirador de Llerena  destaca de forma especial.