Jumilla, una D.O.P para disfrutar en Navidad

La Denominación de Origen Protegida Jumilla fue creada oficialmente en el año 1966. Se trata de una D.O.P. supraautonómica ya que abarca el sureste de la provincia de le Alicante, con los municipios de Montealegre del Castillo, Fuenteálamo, Ontur, Hellín, Albatana y Tobarra, y el norte de la provincia de Murcia con el municipio de Jumilla. 

La D.O.P. Jumilla tiene una rica tradición e historia vitivinícola, en 1978 se descubrieron los restos de pepitas de vitis vinífera más antiguos de Europa. También se encontraron restos arqueológicos que atestiguan su tradición vitivinícola en más de 2500 años de antigüedad

Nuestra D.O.P. cuenta con 22.700 hectáreas situadas en distintas altitudes que abarcan desde los 320 metros a los 1000 metros. Además el 60% de los viñedos se encuentran en la provincia de Albacete y el 40% en el municipio de Jumilla.

Encontramos un clima continental semiárido, con apenas 300l por metro cuadrado de media anual repartidas de forma irregular en modo de aguaceros.  Temperaturas máximas estivales que pueden llegar a superar los 40ºC y frío en invierno con temperaturas mínimas próximas a -10ªC.  Con 3000 horas de sol al año, un viento constante y una humedad relativa al 60,4% hacen a la D.O.P. un paraje ideal para el cultivo de nuestras variedades.

Los suelos son en su mayoría de naturaleza caliza, sueltos, pedregosos, pobres en nutrientes y materia orgánica. Presentan una buena aireación, gran capacidad de retención hídrica y profundidad.  

La variedad principal es la Monastrell con el 70% de las hectáreas de la D.O.P. Jumilla. Es la protagonista en los vinos tintos aunque se complementa con variedades como Syrah, Cabernet Sauvignon o Garnacha tintorera entre otras.

 Los vinos jóvenes se caracterizan por ser muy expresivos en la nariz, su frutosidad (frutos negros, frutas maduras, cerezas, fresas, grosellas), su intenso color, generalmente rojo púrpura intenso con ribetes morados. En boca, tienen estructura y fuerza, con taninos vivos y resistentes. 

Los vinos con crianza en roble, muestran la elegancia de la madera bien integrada, son sabrosos, carnosos, aromáticos y complejos.

Los vinos rosados se obtienen principalmente a partir de la variedad Monastrell, por prensado de esta uva y cortas maceraciones de pulpa y hollejo; son vinos limpios y brillantes, con tonalidades muy atractivas como rosa, frambuesa, cereza, con matices morados. En cuanto a aromas son elegantes, frutales y florales, manteniendo los aromas de la variedad y en boca son carnosos, sabrosos y frescos, con amplia retronasal.

Los vinos blancos son brillantes y llenos de matices, con tonalidades del amarillo-verdoso al amarillo-pálido y aromas afrutados, cítricos y frescos. En boca son vibrantes, destacando su frescura, ligereza y equilibrio.

Los vinos dulces naturales y vinos de licor son vinos tradicionales de gran calidad. Brillantes, densos y de un color intenso, aportan aromas a frutos maduros, acidez equilibrada, buenas sensaciones táctiles y muy persistentes en boca.

Con casi 1800 viticultores al cuidado de los viñedos y 39 bodegas equipadas con la mejor tecnificación e instalaciones aúnan esfuerzos y pasión para elaborar grandes vinos de calidad. 

La D.O.P. Jumilla es una gran familia donde adentrarse en un patrimonio histórico, cultural y natural sin igual. Pasear por los viñedos, conocer las peculiaridades de cada bodega, degustar la rica gastronomía de la zona y recorrer los diferentes municipios que lo conforman no dejan indiferente a ningún visitante. Ir a visitar la D.O.P. Jumilla es fácil, dejar atrás esta gran región vitivinícola es lo difícil.