CulturaMúsica

2026 año de la música clásica

Año Nuevo 2026 con valses de Strauss

El Concierto de Año Nuevo en Viena que ha tenido lugar en el Auditorio Nacional en Madrid  – abriendo el año 2026 – puede catalogarse como el mejor de los celebrados en la capital de España en el apartado de música relacionada con Strauss. Todo ello bajo la producción y dirección de Hispania Concertalia  que ha demostrado con estos conciertos su visión especial de la música vienesa y que continuará con sus conciertos en el comienzo del Nuevo Año. En este sentido ya anuncia Hispania Concertalia un concierto el día 6 de febrero con un Quinteto de Viento con Piano, en la Sala de Cámara del Auditorio Nacional, del que informaremos en breves fechas, junto a otros a lo largo del año que acaba de comenzar.

Ha sido la Philharmonic Ensemble la formación musical protagonista de tan destacado éxito musical donde sus  profesores han demostrado la calidad de su trabajo musical y la más destacada muestra del mundo del vals y especialmente de la familia Strauss junto a otras citas musicales de la tradición vienesa.

Entre los componentes de este conjunto musical ha destacado de manera muy especial el trabajo interpretativo del profesor encargado de la percusión, Klaus Zauner, ejemplo de profesionalidad, sensibilidad y genial manera de llevar a cabo la percusión de este concierto, donde su participación fue decisiva a la hora de la interpretación de este gran concierto que ha quedado como el más celebrado en estas fiestas navideñas y de Año Nievo.

Los treces intérpretes de ese emocionante concierto demostraron la calidad y profesionalidad de esta formación musical, que, además de obras de Johann Strauss II, los muchos asistentes a esta cita musical – por cierto casi lleno total en el Auditorio –  pudimos disfrutar de obras de Johanes Brahms, con su famosa Danza húngara nº 5 o de obras de Joseph Hellmesberger, donde el percusionista hizo un alarde de genialidad, al participar en la Polca schnelle, y donde la caza fue objeto de una demostración total de profesionalidad.

La emoción subió de tono con obras como Sangre Vienesa – maestría de delicadeza y romanticismo – sin olvidar la muestra musical en el pizzicato de la polca de igual nombre, momento en que todos los profesores de cuerda solamente utilizaron las cuerdas para el pizzicato.

Final apoteósico con las interpretaciones habituales del Danubio Azul  – me recordó algo parecido en un viaje de prensa, no lejos de la ciudad de Constanza, y cerca del Mar Negro, escuchando con emoción este famoso vals junto al romántico río europeo – donde los asistentes a este concierto del Auditorio Nacional, sintieron escalofríos a su comienzo, y que hizo brotar aplausos a los asistentes a este inolvidable concierto de Año Nuevo, al iniciarse su interpretación para terminar el concierto con la famosa Marcha Radetzky.

Réquiem de Mozart y Quinteto de viento y piano con Hispania

La excelencia vienesa llega a la Sala de Cámara del Auditorio Nacional con  miembros de la Filarmónica de Viena interpretan a Mozart y Beethoven en una velada irrepetible.

Madrid acoge el próximo 6 de febrero de 2026, a las 19:30 h, una de esas citas que justifican por sí solas una temporada musical. La Sala de Cámara del Auditorio Nacional será escenario de un concierto excepcional protagonizado por miembros de la legendaria Orquesta Filarmónica de Viena, reunidos en torno a una de las formaciones más refinadas del repertorio clásico: el quinteto de viento con piano.

El concierto se enmarca en el ciclo Viena en Madrid, que alcanza su quinta temporada bajo el impulso de Hispania Concertalia, una iniciativa que ha sabido consolidarse en el panorama musical madrileño acercando al público las grandes tradiciones interpretativas de la capital austríaca.

Liderados por la fagotista principal de la Filarmónica de Viena, Sophie Dervaux, los intérpretes proponen un viaje por algunas de las páginas más brillantes y elegantes de la música de cámara, con obras de Mozart y Beethoven, auténticos pilares de la tradición vienesa, junto a composiciones de Saint-Saëns y Poulenc, que amplían el horizonte expresivo del programa hacia el siglo XX.

El célebre Quinteto KV 452 de Mozart, que el propio compositor consideraba una de sus mejores obras, y el Quinteto op. 16 de Beethoven, heredero directo de ese modelo, dialogan en este concierto con la delicadeza tardía de la Sonata para fagot op. 168 de Saint-Saëns y el ingenio neoclásico del Trío para oboe, fagot y piano de Poulenc.

Una velada marcada por la elegancia, la complicidad camerística y el inconfundible espíritu vienés, que promete quedar en la memoria del público madrileño como uno de los grandes momentos musicales de la temporada.

Con el Réquiem de Mozart, llega un viaje hacia lo invisible en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, de la mano de Barucco y su Vocal Consort, bajo la dirección de Heinz Ferlesch.

Esto ocurrirá el 21 de febrero de 2026, a las 19:30 h, la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional de Música de Madrid acogerá una de las grandes citas de la temporada: Réquiem de Mozart – Hacia el paraíso, un programa concebido como un itinerario sonoro entre lo terrenal y lo trascendente, interpretado por la orquesta de instrumentos originales Barucco y el Barucco Vocal Consort, bajo la dirección de Heinz Ferlesch.

El concierto se inscribe en el ciclo Viena en Madrid, que celebra su quinta temporada bajo la dirección artística de Hispania Concertalia, un proyecto ya plenamente consolidado en la vida musical madrileña por su apuesta continuada por la excelencia vienesa y por programas de alto contenido artístico y espiritual.

Más que un concierto, la propuesta se presenta como una experiencia musical y espiritual, en la que el célebre Réquiem en re menor, KV 626, de Wolfgang Amadeus Mozart, actúa como culminación de un recorrido que explora el misterio de la muerte, la búsqueda de consuelo y la esperanza de redención. “La música nos enseña que, detrás del mundo visible, existe otro invisible”, afirma Ferlesch, una idea que atraviesa todo el programa y que encuentra en el Réquiem una de sus expresiones más conmovedoras.

El diálogo entre épocas y lenguajes es uno de los grandes aciertos de la velada. El concierto se abre con Da pacem Domine, primero en su forma de canto gregoriano y después en la célebre versión contemporánea de Arvo Pärt, una meditación coral suspendida en el tiempo que se ha convertido en símbolo de la llamada universal a la paz. A ello se suma Immortal Bach de Knut Nystedt, una relectura profundamente emotiva del coral Komm, süsser Tod, donde pasado y presente se funden en una experiencia casi mística. 

Publicaciones relacionadas

Botón volver arriba