Celebra el romance y la pasión viajando a Kenia por San Valentín

Bajo la sombra keniata del Kilimanjaro recordaba Gregory Peck su amor por AvaGardner, y fue en ese rincón del continente en el que Meryl Streep tuvo una granja y, en lujoso tecnicolor, se enamoró de Robert Redford mientras sobrevolaban África.

Si Kenia es un lugar ideal para perderse en cualquier momento del año, es San Valentín, el día más romántico de estos 365 que tenemos, el momento perfecto para embarcarse en un viaje en pareja y descubrir toda aquella magia que los grandes iconos pasionales del cine y la literatura vieron en este país africano.

Es un tiempo idóneo para viajar a esta costa africana. Rough Guides, una popular editorial de guías de viajes británicas, recientemente eligió  Kenia como uno de los mejores diez destinos que visitar en 2016 y el número uno de África. Tras salir también elegida como mejor destino de safaris en los World Travel Awards en diciembre, está claro que la oportunidad de observar la más salvaje naturaleza y las posibilidades costeras que ofrecen sus playas hacen de Kenia un destino perfecto para encontrar la escapada soñada en febrero, donde la afluencia de visitantes es menor, los paisajes son más verdes, los animales recién nacidos pueden ser vistos y las aves migratorias están presentes.

No hay nada mejor para iniciar unas románticas vacaciones que visitar la isla de Lamu, un lugar único en el mundo en el que la belleza de sus infinitas playas se mezcla con la riqueza cultural de la ciudad vieja, que recuerda el origen de Lamu como asentamiento swahili y las posteriores influencias portuguesas, turcas o árabes. Pasear tranquilamente por sus callejuelas, en donde el burro sigue siendo el principal medio de transporte terrestre,  y dedicar el tiempo a disfrutar de la compañía del viaje en una de sus interminables costas es uno de los mejores planes que ofrece el icónico país africano.

ad545c6e-e44c-4afe-9ece-2a56925231b4@augureEs también emocionante adentrarse de la mano en el bosque de Arabuko Sokoke, al norte deMombasa, donde un mundo aparte lleno de mariposas y aves esconde las ruinas de la ciudad secreta de Gedi, oculta entre la maleza en el siglo XIII para salvaguardarla de la influencia extranjera y colonial. Y para sentirse parte de la historia de amor más mágica, la cadena de montañas de los Aberdares ofrece la oportunidad de pasar la noche en el interior del bosque, alojados en hoteles que permiten el avistamiento de todo ese mundo que sale a la luz en la más negra oscuridad: las manadas de elefantes que acuden a beber a la poza, el ocasional rinoceronte o el antílope que también busca agua para su sustento, el gruñido del leopardo que se eleva sobre el silencio o las batallas de los búfalos por defender su territorio.

Un safari en globo al amanecer sobre la reserva de Masai Mara es otra de esas experiencias únicas que ofrece Kenia y que se disfrutan mucho más cuando uno está acompañado. Desperezarse con las vistas de las grandes llanuras de Mara y la oportunidad de advertir, sin interferir en su ritmo natural, cómo caminan o corren las manadas de animales mientras el globo se difumina con los rojizos colores del cielo africano es una forma especial y arrebatadora de iniciar un nuevo día.

El Gran Valle del Rift ofrece también un paisaje asombroso que se extiende a lo largo de 6000 km a través de África y que encapsula tremendas alteraciones topográficas que mezclan volcanes, lagos, colinas, desiertos y barreras de coral. Las vistas a la hora de acercarse a él desde Nairobi permiten ver la extensión del rift y cómo la tierra, de repente, se extiende hacia el horizonte en cualquier dirección, ofreciendo una imagen especial e inolvidable. El Lago Elementeita, situado bajo la sombra de la colina conocida como “Maasai dormida”, atrae a muchos flamencos y sus orillas suelen ser visitadas por cebras, gacelas, antílopes o jabalíes africanos. Sus bosques adyacentes conforman una zona idílica para dar largos paseos y avistar aves.

Y tras haber experimentado el mejor amanecer del planeta elevados sobre la tierra de MasaiMara,  el río Ewaso Nyiro, que recorre los infinitos territorios del Parque Nacional de Shaba y cuyas orillas pueden recorrerse en safaris a pie, es el lugar idóneo para despedir la jornada, siendo hogar de uno de los atardeceres más bellos del mundo. No hay mejor forma que ésta de entender que tal vez nuestros amantes literarios y cinematográficos no sólo vivieron apasionadas historias de amor en Kenia los unos con los otros, sino también con la tierra que pisaban y a la que abrieron su corazón.

Para visitar Kenia en la fecha más romántica del año, acuda a su agencia de viajes y solicite información sobre cómo llegar.