Ibermúsica camina hacia su cincuenta aniversario

Con próximas citas de gran nivel musical

En nuestra habitual crítica musical, hemos cubierto la información de un concierto de Ibermúsica celebrado en el Auditorio Nacional de Madrid, cuando esta institución camina hacia la celebración del cincuenta aniversario de su fundación.

El original concierto que se pudo disfrutar en esta ocasión, estuvo formado por dos partituras de enorme valor, del universalmente famoso  L van Beethoven, como la Obertura del Rey Esteban, y la siempre atractiva Sinfonía nº 7. También se incluía en este programa, la Suite de Lulu, obra de A. Berg, que cuenta la vida de una especial mujer, que narra cómo elude su responsabilidad antes de matar a su esposo, previamente a convertirse en prostituta, llegando a ser ejecutada por Jack en Destripador.

Describo este argumento porque, la aparición en escena de la solista Rebecca Nelsen, sudafricana de reconocida voz, que se atreve con todo tipo de partituras – y esta era una de las más difíciles de interpretar – causó sensación no solamente por su magnífica voz sino también por entrar en su papel de forma definitiva.

Rebecca Nelsen

Apareció en escena del Auditorio Nacional de Madrid, con un elegante y conjuntado traje de terciopelo rojo con destacada cola, de escote abierto, con un impresionante collar rojo plagado de piedras, y guante hasta el codo, que marcaba su figura de manera especial, cual fuera una prostituta de lujo, dando la imagen de mujer fatal, marcando una radiante personalidad, y se narra, cuando está a punto de asesinar a su marido. Todo ello mientras interpretaba un «Lied der Lulu» cuyo texto fue compuesto por Frank Wedekind. y que suponía una enorme dificultad de interpretación, que la solista  llevó a cabo con extraordinaria ejecución.

De esta forma, el acompañamiento de la Philarmonia Orchestra, dirigida por el finlandés, Esa-Pekka Salonen de forma magistral, fue un verdadero éxito, con la destacada figura de la cantante sudafricana, que supo entrar de manera muy especial en el papel que interpretaba, algo que no siempre ocurre y que permitió transmitir perfectamente a los asistentes a esta concierto, la figura protagonista de esta cita musical.

En otro sentido, y camino de la celebración de los 50 años de existencia de Ibermúsica, llegan diferentes conciertos de esta institución, como el que esperamos disfrutar y después hacer crítica musical, y que ofrecerá la Orquesta Nacional Filarmónica de Rusia, con la dirección de Vladimir Spivarov, con la participación de María Dueñas, como solista, en el Concierto nº 1º, para violín y orquesta, que junto a la Danza Navarra, de Massenet y el Lago de los Cisnes, de Chaikovski, formarán el programa de este concierto que tendrá lugar en el Auditorio Nacional el próximo día 6 de noviembre.

En el mismo marco y con fecha 7 de noviembre Ibermúsica presenta el concierto, con la misma orquesta rusa e igual director, interpretando obras de Chaikovski y Rachmaninoff. Serán estas, «Romeo y Julieta», Concierto para piano y orquesta, con el solista Ivan Bessonov, teniendo como última obra, la Sinfonía nº 5, una de las más destacadas obras del genial compositor ruso

Vladimir Spivakov

Posteriormente se celebrarán otros conciertos de los que informaremos oportunamente, y que llegan a finales del mes de noviembre con excelentes citas musicales, tal y como es habitual en la programación de Ibermúsica

De estos dos últimos conciertos conviene hacer una valoración muy especial por dos motivos bien importantes. De una parte la fantástica participación de la Orquesta Nacional Filarmónica de Rusia, con la original y genial dirección de su titular, Vladimir Spivakov, que juega y eleva la obra musical de esta formación, a grados realmente insuperables, todo ello con una personalidad bien acusada, pero sobre todo, con un resultado final difícilmente superable. Es por ello que en los dos conciertos ofrecidos de la mano de Ibermúsica, se ha metido al público en el bolsillo, además de producir escalofríos de placer, tras interpretaciones magistrales de obras como el Concierto para piano nº 2 de Rachmaninoff y la insuperable y romántica Sinfonía nº5 de Chaikovski.

El otro motivo a destacar de estos dos conciertos en el Auditorio de Madrid, de la mano de Ibermúsica, es la joven y simpática presencia, de la solista  de violín, María Dueñas, que con sólo 16 años, asombró a los asistentes a esta cita, donde interpretó el muy difícil concierto  nº 1 de Paganini, con una maestría difícilmente superable, de la mano de su corta edad, lo que hace pensar, que el futuro de esta, hasta hace poco alumna de la Universidad de Música de Viena, ya es una realidad y recibe en todas sus intervenciones, el reconocimiento internacional  que merece su arte de la mano del violín, que en esta ocasión llegó mediante un  ejemplar del año 1736, cedido por la Fundación Nippon.

Maria Dueñas

Como puede verse todo un éxito de dos conciertos memorables de Ibermúsica, que consolida su calidad en esta sector de la gran música, precisamente cuando cumple su 50 aniversario. Todavía antes de las navidades, Ibermúsica ofrece dos originales conciertos. el primero el día 12 de diciembre, con la Orquesta Cadaqués, con el Coro de Letonia, con obras de Mozart y la Misa Solemnis de Beethoven. También y ya el día 16 de diciembre, con B´Rock Oschestra Ghoewerk Ruhr, con la dirección de Florian Hrelgath, interpretando las Cantatas 1,2,3 y 6 del Oratorio de Navidad de Bach.