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No fue posible la ambición en la Cumbre del Cambio Climático

En lo que ha sido la cita más larga de la historia

Con enormes espacios y excesivas medidas de seguridad en manos de policía de la ONU – basada en policía estadounidense –  junto a la unidad de comunicación del idioma inglés, para el trabajo de más de 25.000 participantes, se ha celebrado la COP 25 Chile Madrid 2019, con numerosos atractivos, entre los que ha destacado la presencia de la diminuta pero dura y pequeña  sueca Greta Thumberg, que ha estado rodeada de multitudinarias manifestaciones.

Entre otros muchos asuntos se ha tratado del Cambio Climático y los Derechos Humanos, ambos asuntos están unidos, especialmente en lo que se refiere a Latinoamérica y países asiáticos de forma preferente, aunque también el continente africano debe contemplar esta pareja de asuntos. Chile – que ha presidido esta cita internacional en Madrid – ha supuesto una gran defensora de los habitantes de estos países. Y muchos de sus pobladores se han manifestados en estos grandes espacios de Ifema y en las variadas manifestaciones que se han desarrollado en Madrid.

Este apartado merece algunos comentarios ya que, los indígenas están siendo olvidados de las soluciones para conseguir frenar el Cambio Climático. Así, el Escazú, es el primer Acuerdo Regional en Asuntos  Ambientales de América Latina y el Caribe y sus contenidos han estado presentes en las deliberaciones de los asistentes a esta gran cita de Madrid. Este acuerdo fue abierto, el 27 de septiembre de 2018,  en el marco de la Asamblea General de las Naciones Unidas y firmado por 33 países de América Latina y el Caribe. Es el primer tratado en el mundo de este tipo, que brinda  protección obligatoria a las y los defensores ambientales.

Entre los componentes indígenas, han destacado de forma especial las mujeres indígenas peruanas, que no solamente luchan frente a la crisis climática, sino que están involucradas de forma total, en actividades de capacitación y réplica, sobre lo que ocurre en sus lugares de vida. Con cuidada presentación han mostrado sus problemas y soluciones, en originales publicaciones, que han causado sorpresa muy agradable, en el entorno de esa Cumbre del Cambio Climático. Su organización denominada ONAMIAP – Organización Nacional de Mujeres Indígenas, con la ayuda de OXFAN, luchan por la visibilidad y reconocimiento  de los roles de las mujeres indígenas. También por la amplificación de la voz de las mujeres indígenas desde sus bases y en general de la defensa de estos colectivos que han sido durante siglos maltratados, mientras que ellos han sido los que mejor han sabido mantener el equilibrio natural en sus territorios, luchando contra los invasores que trataban de aniquilar sus riquezas naturales y su forma de vida.

En nuestro recorrido por las instalaciones en Ifema de la COP 25 hemos podido ver numerosos países, en los que ha veces se presentaban proyectos y estudios – los menos – y otros, cerrados a cal y canto, que más parecían bunker de presencia poco comunicativa, que lugares donde hablar y discutir sobre temas relacionado con esta cumbre. Demasiado postureo y nula comunicación.

Un atractivo asunto que pudimos valorar, es la iniciativa de Cities4Forest, que es una fórmula de Pilot Projects, REVOLVE y World Resources Institute (WR), para conectar las ciudades con los bosques, dado que en su opinión, cada ciudad, depende de bosques saludables en todo el mundo Según esta asociación, es hora de que las ciudades  y sus residentes se unan al esfuerzo global para conservar y restaurar los bosques, dentro y fuera de los límites de la ciudad.

La participación española – entre otras cuestiones – se mostró con la valoración de la sostenibilidad energética, con la muestra de OEPM, donde se valora en los 540 últimos años del primer privilegio registrado en España, que no es otro que el molino de viento que ha sido en nuestra historia elemento muy especial para el medio ambiente. En una cuidada publicación se demuestra su importancia en nuestro país en este apartado y su elevada tecnología en más de cinco siglos.

A la hora de redactar esta noticia, se da a conocer que las largas deliberaciones de los participantes en esta Cumbre, representando a casi 200 países, han concluido y que existe un documento admitido por todos ellos, en esta cita, por cierto la más larga de las  celebradas hasta la fecha. Debe tenerse en cuenta que todo ello ha estado reglado por la diplomacia climática, algo que para muchos, está poniéndose en cuestión. Por parte de España, la ministra española, Teresa Ribera, que lo es de Transición Tecnológica, ha estado muy responsable y trabajadora en los resultados de esta Cumbre.

Finalmente y como consecuencia de las últimas deliberaciones ha sido imposible cerrar cualquier acuerdo ha sido en el desarrollo del artículo 6 del Acuerdo de París, el referido a los mercados del dióxido de carbono. El desarrollo de estos mecanismos de intercambio de derechos de emisiones que permiten a países y empresas compensar los gases de efecto invernadero que expulsan ya se atascó hace un año en la Cumbre del Clima que se celebró en Katowice (Polonia) y se decidió que sería en esta COP25 donde se resolvería.

Pero las diferencias entre los países en esta negociación han sido tan grandes que, de nuevo, no se ha podido llegar a un pacto en Madrid. Y la presidencia de la COP25 ha admitido que los textos presentados no tenían el «suficiente consenso» para la aprobación, por lo que ha propuesto que se cierre en la próxima cumbre de Glasgow.