España necesita un Pacto Nacional de Reconstrucción

Lo niegan CUP y VOX, duda el PP y lo apoya el resto de los grupos del Congreso

El Covid-19 ha conseguido desestabilizar la economía y la salud de una gran parte del globo terráqueo. Así de fácil y así de cierto. Y España no está fuera de esta gravísima situación.

Parece que los políticos de nuestro país se encuentran ante un panorama muy especial para llevar a cabo su trabajo legislativo. Es especialmente importante la dificultad de conocer el comportamiento y la consiguiente influencia del Covid-19, para que los políticos tomen sus decisiones.

En todo caso, su trabajo legislativo puede tener como información, que España se sitúa en un 20% de paro, que hasta mediados o finales de mayo, no vuelva la normalidad al país, dejando a un lado el cierre en sus hogares de la vida de los españoles y el acceso a la normalidad del comercio y el resto de convivencia. Se mantendrán durante algún tiempo medidas de separación entre los habitantes del país y otras apuestas por la seguridad sanitaria.

Como ejemplo de la tragedia económica que se nos viene encima, debe decirse que durante el presente año – los 8 meses que restan de 2020 – el sector turístico, que supone el 12% del PIB no existirá en nuestro país y ello supondrá una pérdida de 60.000 millones de euros. Los ertes que se han presentado se acercan a los 5 millones, lo que supone un frenazo en la actividad económica del país, que supondrá la paralización del país, de varios meses de su economía, quizás hasta terminar el presente año.

Ante esta situación el Gobierno  de España prepara una Pacto Nacional de Reconstrucción a fin de enfrentarse con esta total caída de la economía española. En torno a este planteamiento, y en el Congreso de los Diputados, ya se han formalizado los «NO» de CUP y Vox, en una clara demostración de lo que para ambos es este país. El primero por su declarada independencia y el segundo por su fingida españolidad y patriotismo. 

Respecto al resto de los grupos parlamentarios todos se ponen a favor de reuniones con el presidente del Gobierno para conseguir un acuerdo para este Pacto. Solamente el PP pone pegas de todo tipo – empezando por discutir la fecha de la reunión – demostrando que sigue los consejos del genocida José Maria Aznar – presidente emotivo del partido  – intentando dinamitar  la posibilidad de un Pacto al máximo nivel.

Mientras tanto desde el Gobierno se sigue trabajando para conseguir parar la sangría entre la población del país, sometido a una posible pobreza, datos los datos de la tragedia económica que se ha planteado. Para ello se aprobará en pocas fechas la Renta Mínima Vital – inspirada por el vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias  –   que supondrá que las familias con más bajos ingresos o nulos, recibirán una cantidad cercana a los 500 euros, de forma continuada en el tiempo y mientras no varíe su situación económica. Los autónomos están recibiendo ayudas que resuelvan algunos de sus problemas económicos.

Así están las cosas, cuando la urgencia de resolver trabajando unidos la situación, parece que no importa a quienes se oponen o se desmarcan, del señalado Pacto Nacional de Reconstrucción, para lo que deberían unirse ayudas de tos dos españoles, de uno u otro signo, sin tener en cuenta colores ni ideologías, de forma a lo que ocurrió,  en 1977 momento es qnue se pusieron en marcha los Pactos de la Moncloa, donde por cierto también se pusieron pegas de los fundadores de la extrema derecha, comandado por Fraga Iribarne. Sus herederos siguen trabajando igual. dejando a un lado el interés de los españoles.