Anarquía en el sector turístico de Canarias

Una de las cosas que nos sorprende ver en este angosto mundo del turismo es sin ninguna excusa ese dejarse ir por la pendiente de que nada pasa y de que la «parroquia» está hasta el moño de hacer caso a las autoridades sanitarias y del Gobierno. La  verdad ante todo es que, cada semana y, no se sabe a ciencia cierta por qué, se prohíben cosas, a los pocos días se suspende la prohibición, para seguir casi enseguida con una mayor prohibición que llega con la Fase 4 que es la que tenemos en Tenerife, y que estamos en compañía de las veinte ciudades de España más contaminadas. Así, la picaresca de muchos avispados que hay en el mercado, ha prohibido entrar en hoteles, restaurantes o donde puede haber gente si no llevan el certificado de vacunación. 

Vemos muy bien que esto se haga y se verifique in situ al cliente cuando llega a un establecimiento. Pero lo que no vemos bien es que en horas pocas horas se ponga esta prohibición, así se ahorraría el tener discusiones, alborotos el cliente con el personal de recepción. al no saber que tendrían que llevar esta certificación, ya que en horas se puso en circulación. Esta situación parte de que más de la mitad de Hoteles de Tenerife no tienen constancia de que ese requisito se tenga que pedir al cliente, entrando así en ese slogan que teniendo siempre en cuenta  que, «somos diferentes», cada uno hace lo que le viene en gana. Parece que todo es un documental de como se deberian de hacer las cosas ( pero no se hacen) tema «botellón». 

Vamos a tener que hacerle caso a todos aquellos que siguen diciendo que esto es una gripe mal curada, que tendremos que acostumbrarnos a vivir con este Covid, que todo es un gran negocio a escala mundial y que como siempre a tragar los mismos. 

Una cosa si debería de haberse hecho y es centralizar con autoritarismo toda esta Pandemia, y no tolerar que sea un «Reino de Taifas»,donde cada uno hace lo que le de la real gana y que no se respete la orden establecida sanitariamente. 

El turismo en Tenerife este verano ha demostrado lo que se tiene. Clientes locales en su mayoría y pocos peninsulares, así como los arriesgados turistas europeos, que después de decirles que España está en rojo, vienen a Tenerife. Todos esperan que este Verano sea una probeta de ensayo, y que en la temporada de invierno empiece a verse el verdadero turismo que a Canarias, como en multitud. Todos abogamos para eso, pero haciendo y pidiendo una total vacunación contra el virus y hacer un gran acto de contricción ciudadana y aceptar lo que está estipulado por las autoridades sanitarias y llegar a no estar contaminados.

Salvador Barnés