
Entre el 3 de marzo y el 5 de abril el Teatro Fernán Gómez de la capital de España pone en escena una obra memorable como es el clásico de Orwell, 1984, donde el autor adivina lo que puede ser la sociedad mundial y que responde de manera total a la triste y compleja situación que tiene en este momento la población terrestre.
Se trata de una versión renovada del clásico de George Orwell. lo que supone una novedad muy de tener en cuenta. En torno a esta gran noticia teatral, van a desarrollarse talleres, mesas redondas y encuentros con el público, todo ello de extraordinario interés.
Aunque Escorzo Teatro ya estrenó por primera vez una adaptación española de este clásico en 2018, ahora se presenta una actualización de la obra con parte del elenco y la propuesta escénica renovados.

La estética del montaje, con metales oxidados, herrumbre y humedad nos transporta a un universo opresivo. A él se suman los recursos escénicos creados en vivo por los intérpretes, proyecciones y tecnología audiovisual que aumentan el carácter perturbador de la pieza. Javier Sánchez-Collado y Carlos Martínez-Abarca explican que la estética “retro futurista describe el futuro como el pasado porque hay riesgo, sí, de que se repita, con esa violencia que arrastra el río del tiempo en momentos tormentosos”. A su vez, “la tecnología es uno de los personajes de esta historia y de la nuestra, ¿cuántas veces creemos que dominamos lo que en realidad nos domina?”, concluyen.
En 1984, en un mundo distópico dominado por un régimen totalitario, asistimos a la rebeldía de Winston Smith contra el pensamiento único del partido. Winston empieza a cuestionar el sistema y, en secreto, escribe un diario. Esta narración abre ante nuestros ojos un espectáculo de convención consciente, de juego a vista del espectador. Winston, Julia, O’Brien y toda la constelación de personajes que pueblan el mundo de 1984 están interpretados por David Lázaro, Javier Ruiz de Alegría, Cristina Arranz y Javier Bermejo.
A la pregunta “¿por qué 1984 en 2026?” que plantean Sánchez-Collado y Martínez-Abarca, responden: “como en las grandes historias, 1984 en realidad está hablando de ti, de quién eres o de quién puedes llegar a ser”. Los creadores se preguntan también quiénes somos en este “tiempo de engaño universal en el que decir la verdad es un acto revolucionario, aunque tal vez elijamos seguir con el cómodo lema de grita con la multitud





