Sudáfrica, la nación del Arco Iris

La República de Sudáfrica, localizada en el extremo sur del continente africano, es un ejemplo de modernidad y de atractivos turísticos sin fin, donde el viajero puede conocer todo un ejemplo de compatibilidad de razas, etnias, religiones, culturas y costumbres.

Numerosos empresarios del sector turístico – aerolíneas, hoteleros, restauradores, transportistas y profesionales de todo tipo – hacen posible que un viaje a este país resulte una cita inolvidable,

Con aproximadamente 50 millones de habitantes, se presenta una oferta basada en numerosas y distintas ofertas, donde la naturaleza, la gastronomía, las costumbres y una convivencia tranquila y reposada, permiten el viajero una estancia cómoda y con un alto nivel de calidad y profesionalidad.

Muchos son los atractivos que puede disfrutar el viajero. Entre ellos debe estar la visita a sus tres ciudades capitales – su Gobierno lo tienen repartidos entre las tres – con estancia en Ciudad del Cabo, Johannesburgo y Pretoria. También es recomendable un Safari Fotográfico a alguna de las Reservas Naturales que existen en el país, junto a otras recomendaciones que presentamos en esta información.

Ayuntamiento de Ciudad del Cabo

Un país de larga y compleja historia

Sudáfrica es un claro ejemplo de larga y compleja formación de un estado moderno, hasta llegar al año 1990, en que consigue plantear para sus habitantes la convivencia democrática frente a un complicado recorrido desde varios siglos atrás.

Desde que en la época moderna fuera descubierto por los marinos portugueses en su camino hacia la India, diferentes avatares han sido poblado por diferentes razas y dirigido por numerosas intereses políticos y económicos.

Tras la llegada de los portugueses a Ciudad del Cabo en 1488, y pocos años después con la visita de Vasco de Gama, holandeses, británicos, el enfrentamiento entre los controles de ambos países, llega hasta finales del siglo XIX, momento en que los holandeses controlan un territorio  más o menos definido, tras descubrirse minas de oro y diamantes, y llegarse a la paz en la guerra entre los colonos de ambas nacionalidades..

Esto ocurre en el año 1902, con la Paz de Vereeniging, formándose en 1912 el Congreso Nacional Africano, que conseguirá el poder político en 1948 con propuestas de segregación racial.

Tras separarse de la Commomeatlth en el año 1961, se llega a una situación de Apartheid que finaliza con la ascensión al poder – tras permanecer 26 años en prisión – del dirigente negro, Nelson Mandela, en el año 1994, proclamándose, una nueva Constitución que deroga el Apartheid.

La nueva República de Sudáfrica

Nace un nuevo estado con 9 provincias, hasta 11 lenguas diferentes y en el interior de su geografía aparecen dos estados independientes : Lesotho y Suathzilandia, con tres claros centros de poder: político, administrativo y judicial.

Johannesburgo es la capital  comercial y financiera y donde se localiza el Parlamento de la nación. Pretoria es donde reside el Gobierno y Ciudad del Cabo, donde se localiza la capitalidad política con la presencia de su Parlamento.

Todo ello nace el 27 de abril de 1994, dejando atrás siglos de discriminación y opresión para – según se dice en su Constitución – “Formar  una nueva sociedad construida sobre cimientos de libertad y democracia”.

Así lo jura el 10 de mayo del mismo año, Nelson Mandela, convirtiéndose en el primer presidente negro de Sudáfrica.

Aparece una nueva bandera, donde hasta seis colores diferentes  transmiten la idea de variedad de razas y culturas, siempre  dejando atrás la esclavitud, y la opresión y la discriminación de los blancos sobre los negros.

En este momento la población sudafricana se acerca a los 50 millones de habitantes y quedan atrás los horrores que se pueden contemplar en el Museo del Apartheid en Johannesburgo.

En el año 2010 se celebra en el país el Campeonato Mundial de Futbol – donde se proclama campeona España – y la actualidad rodea a la República de Sudáfrica, que completará su protagonismo a nivel nacional e internacional, con la muerte de Nelson Mandela el 5 de diciembre del año 2013 en su casa de Johannesburgo.

Cuna de la humanidad

Está claro que será muy difícil defender que estas tierras que abrazan los océanos Indico y Atlántico son el lugar donde aparece el hombre, como ser humano y podría hablarse de que estamos ante el Edén.

En todo caso ese primer caso de homínido inteligente capaz de pensar, sonreír, razonar y entenderse con un lenguaje, del que somos herederos, no pudo encontrar más original y bello lugar, donde una geografía y un medio natural incomparable supone el mejor espacio para vivir.

Así los hemos podido comprobar, tan sólo conociendo algunas de sus ofertas turísticas actuales más originales y que muestran un destino para el viajero verdaderamente incomparable y digno de ser admirado. Estamos ante la Nación Arco Iris – así lo denominó el obispo de Ciudad del Cabo, Desmond Tutú, que fue ra otro de los protagonistas de la historia de este país – por la diversidad en sus gentes, en su geografía, sus culturas y en sus religiones, haciendo de estas tierras un paraiso por conocer y donde se puede llegar de forma fácil y sin que asuste la distancia que separa España de tan maravilloso lugar.

Y de esta forma conocemos en nuestro viaje de prensa, Ciudad del Cabo y su entorno, y Johannesburgo, junto a Pretoria tras realizar un safari fotográfico en el norte del país, del que mostramos su belleza, al finalizar esta información.

Esta preparación y desarrollo de un viaje a Sudáfrica, es sumamente facil, ya que turoperadores y agencias de viajes especializados lo hacen sencillo y con precios verdaderamente asequibles. Lógicamente debe atravesarse de norte a sur el continente africano para llegar a Sudáfrica , pero la duración del vuelo – unas 10 horas – se hace cómodamente y lo que nos espera, en este país, es suficiente razón para realizar el viaje que ofertan diferentes turoperadores.