Granada, del canto del agua al misterio nazarí

granada-agua-misterio-nazari-destinos-1La pasión por el agua que tuvieron en el siglo XIV los sultanes nazaríes hicieron posible que hoy podamos disfrutar de una de las ciudades más bellas del mundo y donde el agua canta, entre el misterio de los palacios y los jardínes de la Alhambra y El Generalife.

También tiene su tipismo – miran directamente a estos monumentos vivos – los barrios de El Albaicín y El Sacromonte, cunas del arte flamenco y donde el tipismo llega a su máxima muestra.

En el centro de la ciudad, aún se puede admirar un auténtico zoco árabe en La Alcaicería, a un paso de la impresionante Catedral donde están enterrados los Reyes Católicos, y lugares de inevitable visita como la Plaza Bibrambla, la Carrera del Darro, el Corral de Carbón, para los creyentes, el Sepulcro del Beato Fray Leopoldo de Alpandeire, en la Iglesia de Santa Ana y números rincones típicos, sin olvidar el ya famoso Mirador de San Nicolás, desde donde se pueden admirar la Alhambra y El Generalife. Todo un lujo de visitas a la sombra del Veleta.

El lugar más visitado de España
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Hablar de Granada es hablar de la pasión por el agua. Es imaginar a los sultanes nazaries y su séquito, recorrer los palacios de la Alhambra y pasear por los jardines de El Generalife, todo ello bajo el misterio y el canto del agua. Este conjunto de palacios y jardines, se construyó por el sultán Muhammad V en los siglos XIV y XV.

El que fuera protagonista de los viajeros románticos del siglo XIX, es hoy lugar más visitado de España, con especial imagen en el Patio de los Leones que acaba de ser rehabilitado y ofrece una belleza incomparable.

granada-agua-misterio-nazari-destinos-7Desde el Mirador de San Nicolás, la Alcazaba, los Palacios Nazaries y El Generalife, muestran una de las muestras arquitectónicas más impresionantes del arte árabe.

Es por ello normal que en uno de sus miradores aparezca la siguiente frase, ante la ceguera de un pobre mendigo de este prodigioso lugar: “Dale limosna mujer, que no hay en la vida nada, como la pena de ser, ciego en Granada”. Claro que, además de ver, aquí se puede oír el agua.

Colores y aromas de Granada
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La ciudad de la Alhambra es mucho más que sus palacios y los jardines de El Generalife. Y es que, a la sombra del Veleta, que puede verse como adorno de la cercana Sierra Nevada, el color – los colores – marcan la admiración de este misterioso lugar.

El Albaicín, morisco y blanco, se refleja en la Alhambra, pudiéndose ver su original diseño arquitectónico desde la colina nazarí.

Sonoro, hondo dulce y hasta lleno de enigma y vida pausada, donde el flamenco tiene su templo, El Albaicín es todo un mundo para ser recorrido en sus numerosos rincones, tanto de día como de noche.terminando la visita en el Mirador de San Nicolas. Para llegar a este lugar, e incluso hasta el Sacromonte, nada como partiendo de la Plaza Nueva, pasear por la Carrera del Darro, a los pies de la Alhambra y el Generalife.

granada-agua-misterio-nazari-destinos-3El viajero debe conocer los numerosos rincones y lugares típicos  de la ciudad. En páginas de este número mostramos citas con la gastronomía, las compras en La Alcaicería – un auténtico zoco árabe – junto a la Plaza Bibrambla y la Catedral con el sepulcro de los Reyes Católicos.

Granada es morisca y blanca, y se adorna en sus colinas con los “carmenes”, granada-agua-misterio-nazari-destinos-6pequeñas villas con jardines y construcción típica, que era lugar de estancia de ricos propietarios, donde el color verde destaca en esta paleta de colores.

El visitante de la ciudad debe conocer la Plaza del Carmen, donde se encuentra el Ayuntamiento de la ciudad, que es lugar rodeado de bares de tapas, donde debe degustarse su original gastronomía.

granada-agua-misterio-nazari-destinos-4Los artesanos de todo tipo y la cultura y el arte, son en Granada admiración inevitable. donde los aromas, los colores, el tipismo, el arte y la cultura, se colocan a la sombra de la Alhambra y El Generalife.

El viajero debe preparar un viaje de al menos una semana, tanto para ver la ciudad como para conocer sus cercanías, como el ascenso a Sierra Nevada o la incomparable Alpujarra.