Grito unánime: No a la Guerra siempre

– ¿ Las religiones son culpables de las guerras ?
– Israel y su política profética
– ¿ Estamos ante una guerra espiritual ?
– ¿ Existe el sionismo cristiano ?
– Las guerras pueden hundir el Turismo
En Irán, en Líbano y en cualquier otra parte civilizada solo cabe el NO A LA GUERRA
Las guerras solo provocan más muertes, más dolor y más desplazamientos forzosos. Cada día, cada hora. Los ataques de Israel y Estados Unidos contra Irán constituyen una grave vulneración del derecho internacional y están provocando una escalada bélica de consecuencias pueden ser devastadoras para millones de personas. Más de 100.000 personas han tenido que abandonar sus hogares. Y más de mil personas han muerto, entre ellas al menos 165 niñas que se encontraban en su escuela. Una masacre injustificable.
La respuesta de Irán, atacando países vecinos, también han causado más víctimas civiles y más inestabilidad en la región. Y mientras tanto, la situación en Líbano se ha vuelto muy preocupante: Israel ha roto por enésima vez el acuerdo de tregua, acabando con la vida de al menos 72 personas y provocando más de 80.000 desplazamientos forzosos.
No existen adecuada reacciones de la Unión Europea sobre esta grave situación lo que hace muy difícil evitar una confrontación que puede expandirse a zonas cercanas e incluso, podría abrir la posibilidad a una tercera guerra mundial.
Por todo ello esto tiene que acabar. Lo que el mundo necesita, ahora y siempre, es poder vivir en paz.
Desde instancias como CEAR se reclaman acciones concretas y definitivas pidiendo respeto del derecho internacional y un alto al fuego incondicional de todas las partes. Y seguimos trabajando cada día para garantizar que quienes huyen de estas guerras, tengan un refugio donde poder rehacer sus vidas.
¿ Las religiones son las culpables de las guerras ?
En los últimos 2.000 años de la historia de este globo terráqueo siempre han estado unidas las guerras y las religiones. Mucho tiempo antes, el Oriente Medio ha sido encuentro de estas dos tragedias: la guerra siempre estuvo unida a la religión.
Desde que un tal Pedro padeciera la cólera de Roma y crucificado boca abajo, sucesivas citas de guerras y religiones dieron como resultado tragedias en la historia. Las Cruzadas en la Edad Media demostraron que religión y guerra eran parejas en su recorrido para tragedia de la vida del ser humano. Las religiones en Oriente Medio han sido protagonistas permanentes de enfrentamientos humanos hasta nuestros días. En la actualidad Israel con su sionismo parece recordar lo que los judíos debieron sufrir a lo largo de su historia que siempre estuvo unida a la guerra con la presencia de manera constante de la guerra santa.
Es por ello que la situación actual viene refrendada por imágenes de un genocida como el presidente norteamericano en la Casa Blanca rodeado de fanáticos pastores evangélicos imponiéndole sus bendiciones para crear el pavor con su particular Guerra Santa a nivel mundial. Unido a este matón ungido por la religión y en forma de Guerra Santa, otro genocida heredero de un dios que busca el Gran Israel según los Acuerdos de Abrahán, asesina niñas de una escuela amparado en otra Guerra Santa particular.
Los dos han conseguido crear – también es verdad que «guerreros santos» de otros lugares les han echado una mano – el terror 2.000 años más tarde de quien parece pregonó el amor entre los hombres por esas tierras, y al que parece nadie ha hecho caso, pese a que aquel si parecía una buena persona, y al que unos y otros no hicieron ningún caso. Es más utilizaron la religión, no para unir a los hombres y ayudar a que se amasen, sino a enfrentarles y masacrarles en base a religiones malditas.
El último ejemplo de la barbarie de la guerra a un nivel del que ahora se está produciendo ocurrió ahora hace 23 años, cuando tres matones se reunieron, y en el Terrible Acuerdo del Trío de la Azores, demostraron su maldad y montaron una guerra similar a la que ahora asola Oriente Medio no lejos de estas atormentadas tierras.
¿ Plan de Dios para hacer la guerra ?
Mandos militares de EE.UU estarían presentando la guerra contra Irán como parte del “plan de Dios” y el cumplimiento del Apocalipsis
No se trata de un razonamiento más o menos irresponsable. Se trata únicamente de todo un mecanismo puesto en marcha por anteriores y actuales responsables que desde hace siglos nos han conducido a estas gigantescas tragedias.
Asi lo explica Josep Guijarro, escritor de larga y demostrada carrera intelectual de la mano de diferentes escritos, mediante amplias y documentadas informaciones en numerosos libros y reportajes periodísticos..De esta forma lo describe en Prisma Publicaciones con todo detalle de la siguiente forma :
«Comandantes de varias unidades del Ejército estadounidense habrían arengado a sus tropas con un mensaje que, de confirmarse en toda su dimensión, marcaría un antes y un después en la historia militar contemporánea: prepararse para el regreso de Jesús y asumir que la guerra contra Irán forma parte del plan divino para desencadenar el Armagedón.
La denuncia no procede de un blog marginal, sino del Military Religious Freedom Foundation (Fundación para la Libertad Religiosa Militar) que asegura haber recibido más de 110 quejas formales de militares de todas las ramas de las fuerzas armadas. En más de 30 bases y más de 40 unidades, los comandantes habrían descrito el conflicto como una misión del plan divino de Dios, citando el Libro del Apocalipsis para justificar bombardeos y operaciones.
Según informa el periodista Jonathan Larsen a través de Substack, uno de los testimonios más inquietantes atribuye a un comandante la afirmación de que Donald Trump fue “ungido por Jesús para encender la señal de fuego en Irán y provocar el Armagedón”. Todo ello, según los denunciantes, pronunciado incluso con una sonrisa.
La pregunta no es menor: ¿estamos ante un caso aislado de exaltación religiosa en tiempos de tensión bélica o ante una infiltración ideológica mucho más profunda en la cadena de mando ?. «
¿ Estamos ante una guerra espiritual ?
Continua su exposición Josep Guijarro en sus escritos : «Para comprender la gravedad simbólica del asunto debemos detenernos un instante en el concepto invocado: Armagedón.
El término procede del hebreo Har Megiddo, el monte de Megido, en el actual Israel. En el Apocalipsis de Juan, último libro del Nuevo Testamento, se menciona como el lugar donde se congregarán las fuerzas del bien y del mal para la batalla final previa al juicio definitivo y al retorno de Cristo.
Megido, hoy identificado con el yacimiento arqueológico de Tel Megiddo, ha sido escenario de numerosas batallas históricas por su posición estratégica. Sin embargo, en la literatura apocalíptica cristiana su significado trasciende la geografía: representa el choque cósmico que pondrá fin a la historia humana tal como la conocemos. «

Y es que este autor asegura que, «En determinadas corrientes del evangelicalismo estadounidense, especialmente las vinculadas al sionismo cristiano, la geopolítica de Oriente Medio se interpreta a la luz de estas profecías. La restauración de Israel, el conflicto con sus vecinos y la eventual reconstrucción del Tercer Templo serían piezas de un engranaje profético que desembocaría en el retorno de Jesús.
¿Es esa lectura teológica la que algunos mandos estarían trasladando a soldados obligados por juramento a obedecer la Constitución y no una interpretación concreta del Apocalipsis?. «
El factor Israel y la política profética
Aquí entra un elemento especialmente delicado. El primer ministro de Benjamin Netanyahu ha defendido históricamente una línea dura frente a Irán, al que considera una amenaza existencial. La alianza estratégica con Estados Unidos ha sido clave en esa postura.
Pero dentro del imaginario de ciertos sectores cristianos estadounidenses, apoyar a Israel no es solo una decisión geopolítica: es un mandato espiritual. El predicador Ralph Drollinger, citado en las denuncias como líder de estudios bíblicos vinculados al entorno del secretario de Defensa, enseña que Dios bendice a quienes apoyan a Israel y maldice a sus enemigos. No es una interpretación marginal: tiene acceso a círculos de poder en Washington.

El predicador Ralph Drollinger cree que Dios bendice a quienes apoyan a Israel
La cuestión es inquietante. Si parte de la élite política y militar interpreta los movimientos estratégicos como cumplimiento de profecías, ¿hasta qué punto las decisiones se rigen por análisis racionales de seguridad y no por expectativas escatológicas?
No afirmamos que exista un plan consciente para “provocar el fin del mundo”. Sería irresponsable sostenerlo sin pruebas. Pero sí cabe preguntarse por la permeabilidad de las instituciones a narrativas religiosas que, en contextos de guerra, pueden convertirse en combustible ideológico.
En un artículo anterior analiza Josep Guijarro, el concepto de guerra espiritual, esa idea que deslizó Laura Loomer en X posando en una foto junto a una réplica del Arca de la Alianza. Esta influencer y teórica de la conspiración dijo haber participado, en una cena en la residencia de Trump en Mar a Lago «que estaba muy centrada en los temas de la guerra espiritual y el judaísmo». La Guerra espiritual entonces no se centraría solo en choques de intereses, sino en ¡enfrentamientos entre fuerzas divinas y demoníacas que operan tras bastidores!
Cuando un comandante explica a sus subordinados que un bombardeo forma parte del plan de Dios para desencadenar el Fin de los Tiempos, deja de hablar únicamente en términos estratégicos. Introduce una dimensión trascendente que convierte la guerra en liturgia.

Bandera iraní sucia y rasgada en un escenario de guerra y devastación ( iStock Photo )
El lenguaje sagrado tiende a radicalizar las guerras
«¿En manos de quién estamos? «, se pregunta Josep Guijarro asegurando : Hay otra dimensión inquietante: la constitucional. Los militares estadounidenses juran lealtad a la Constitución, no a una interpretación concreta de las Escrituras. Si realmente se está instruyendo a tropas bajo un marco teológico específico, el debate deja de ser religioso para convertirse en institucional.
Mientras tanto, el relato circula, alimentando la percepción de que estamos viviendo tiempos proféticos.La tentación de ver señales apocalípticas en cada conflicto en Oriente Medio es antigua. Pero cuando esas señales salen de los púlpitos y entran en las salas de briefing militares, la pregunta deja de ser teológica y se vuelve política.
Si la guerra se justifica como cumplimiento del Armagedón, si se habla del regreso inminente de Jesús como parte de la estrategia moral de combate, si se vincula la política exterior con la escatología bíblica, ¿no estamos ante una peligrosa mezcla de fe, poder y armas nucleares?
La guerra en Oriente Medio incide en el Turismo
La escalada del conflicto en Oriente Medio ha provocado caídas pronunciadas, aunque diversas, en la percepción de seguridad en los destinos del Golfo, factor que está dando lugar a las primeras señales de cambio en la demanda turística europea y estadounidense, que se desvía a otros destinos más cercanos o de larga distancia, según el análisis de Mabrian by Data Appeal (parte de Almawave – Almaviva Group). Los viajeros estadounidenses son particularmente sensibles a la percepción de seguridad, y destinos cercanos al conflicto, como Egipto, Turquía y Jordania están sintiendo ya los efectos colaterales en la confianza de los viajeros.
El más reciente análisis comparativo de inteligencia turística de Mabrian sobre la percepción de seguridad en destinos clave de Oriente Medio y las tendencias de la demanda emisora revela que la escalada del conflicto en esta región está empezando a redirigir la demanda de los principales mercados emisores europeos y de los viajeros estadounidenses, en un contexto de fuerte deterioro de la percepción de seguridad en los países árabes del Golfo y en algunos destinos vecinos.
La evolución del Índice de Percepción de Seguridad (PSI) de Mabrian durante el último mes, hasta el 4 de marzo, muestra un deterioro pronunciado en la percepción de seguridad de los viajeros en los destinos de los países árabes del Golfo, aunque la intensidad de la caída varía por país. Egipto, Jordania y Turquía también se ven afectados, aunque en menor medida.
En general, los datos ponen de manifiesto la vulnerabilidad de la percepción de seguridad, un activo reputacional estratégico pero extremadamente sensible a las tensiones geopolíticas. Estas son las tendencias clave que desvela el análisis:
Mayor sensibilidad entre los viajeros estadounidenses: Un denominador común en todos los destinos analizados es la pronunciada reacción entre los viajeros estadounidenses, cuya percepción de seguridad ha demostrado ser más sensible que la de otros mercados emisores clave de larga distancia.
Impacto agudo, aunque divergente en los destinos árabes del Golfo: Tras el inicio de las operaciones militares en Irán el 28 de febrero, los Índices de Percepción de Seguridad de los países próximos al conflicto o que pueden ser objetivo de los ataques registraron las caídas más pronunciadas.
Efecto Contagio en destinos vecinos: Egipto, Jordania y Turquía, aunque no están directamente involucrados en la guerra, están experimentando un efecto colateral o de “contagio” atribuible a su proximidad geográfica y exposición percibida como parte de la esfera de influencia del conflicto. El PSI de Jordania, que se situaba en 77,6/100 hace un mes, perdió -30,3 puntos en su lectura más baja, aunque ahora está mostrando signos graduales de recuperación. Por el contrario, el PSI de Turquía disminuyó de forma más moderada, -25,8 puntos (desde un pico de 83,8/100), sin embargo, la tendencia no indica un repunte del índice en el corto plazo. Egipto sigue siendo el destino menos afectado entre los tres, con una contracción de -7,6 puntos, sin mostrar aún signos de recuperación estable.







